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Jones fue ganador del premio «Lucho» Moreno
Foto: Agencias
El acto de entrega del premio Luis «Lucho» Moreno a los mejores atletas del año 2014, fue uno de los más vistosos realizados en los últimos años.
La familia de Lucho Moreno en pleno estuvo presente y no ocupó el lugar que le debió corresponder en un evidente error de protocolo. Se debe comenzar por hacer público el reglamento por el cual se escoge el premio. Los atletas no lo conocen, muchos entrenadores y dirigentes tampoco.
Era exclusivo
El premio hasta ahora es exclusivo para el deporte élite, y siendo Lucho un maestro, un profesor, un pedagogo, el deporte escolar y estudiantil deben ser tomados en cuenta. El premio es el aliciente al atleta que se dedica a lo largo del año en mejorar sus actuaciones en las diferentes competencias a las que asiste, de manera que como incentivo nos parece excelente lo que reciben.
Mejorar renglones
Pero se presentan situaciones un tanto complicadas que obligará a que en el futuro la escogencia en esos renglones sea modificada. Nos referimos a renglones en los cuales la confusión nos ha llevado a la consulta obligada con gente del deporte.
El mejor entrenador es a la vez presidente de la asociación que rige ese deporte. Gana el premio como entrenador, pero la asociación que no solo prepara sino que también dirige, no es la mejor, y eso sí de verdad que debe aclararse porque la asociación aportó más atletas a las competencias internacionales que otros deportes. Eso quiere decir que el entrenador tiene sus méritos en esos aportes a las selecciones nacionales.
Si a ver vamos, Ramón Jones, proclamado atleta del año, no lo preparó físicamente el entrenador Franklyn García. Jones cuenta con su cuerpo de entrenadores de la federación y hasta particulares, McColy McGregor tampoco tuvo que ver con estos logros y ganó el premio como el mejor entrenador del año gracias a la estupenda actuación que tuvo el atletismo en ese período.
Mientras tanto, García ganó la mención como dirigente y el mejor atleta del año practica el deporte que él entrena. La distinción que se le hizo fue por su trabajo en todos los rincones del estado. Como verán es una situación bastante confusa. Lo que sí está claro es que ambos, McGregor y García manejaron deportes con extraordinaria actuación de sus atletas a nivel internacional durante el año.
También existen asociaciones que están limitados y sus aspiraciones son nulas.
La situación nos pone ante otra triste realidad, en los liceos y escuelas no se hace deporte competitivo, razón de peso para que no sean señalados con opción a obtener un premio.
Solo siete nominados
La otra situación que nos llama la atención es que apenas siete atletas fueron nominados y eso debe llamar a la reflexión. ¿Qué mensaje nos transmite esa situación? Quiere decir acaso que los entrenadores no trabajaron lo suficiente como para que en cada deporte hubiera un nominado.
Como podrá ver, la situación amerita un estudio profundo. Años atrás el premio era para el entrenador del atleta que resultara el mejor de todos. Quizás en aquel entonces también hubo críticas al sistema. Pero resulta que el tiempo pasa y todo cambia, por eso la escogencia de los premios debe variar también. Édgar Pota Zabala debe tener a mano una fórmula que endereza todos estos entuertos.






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