
¡Milagro! Fue rescatada una bebé de tan solo cuatro meses que estuvo 22 horas bajo los escombros tras el fuerte terremoto
Foto: Agencias
El gobierno reconoció estar desbordado por la amplitud de la catástrofe y no han podido responder a las expectativas
Gorkha — La policía antidisturbios nepalí intervino ayer para contener la ira de miles de personas que quieren irse de Katmandú y no tienen cómo, cuatro días luego del terremoto que mató al menos a 5 mil personas.
Agotadas por las réplicas, y ante la ausencia de viviendas y el miedo a que se agoten los alimentos, miles de personas se congregaron antes del alba en la estación para tomar uno de los autobuses especiales prometidos por el gobierno.
Al ver que no había autobuses se enfurecieron y estallaron escaramuzas con la policía antidisturbios enviada para intentar controlar la situación.
Unos supervivientes cerraron el paso de un camión cargado con bombonas de agua antes de subirse a su parte trasera y empezar a tirar botellas a la multitud.
Por su parte, los policías antidisturbios se apostaron tras un alambre con púas para responder a los hombres armados con palos que se disponían a atacar a autobuses y otros vehículos.
Debilidades
El gobierno reconoció estar desbordado por la amplitud de la catástrofe provocada por el sismo. «Ha habido debilidades en la gestión de las operaciones de socorro», reconoció el ministro de Comunicaciones nepalí, Minendra Rijal.
«La catástrofe es tan grande y sin precedentes que no hemos sido capaces de responder a las expectativas de la gente. Pero estamos preparados para reconocer nuestras debilidades y salir adelante de la mejor manera posible», aseguró.






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