Quito — El papa Francisco volvió ayer a bromear sobre el ego de los argentinos, al asegurar en una audiencia con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, que sus compatriotas esperaron que elegiera el nombre de «Jesús II».
El mandatario ecuatoriano dijo que el Papa le manifestó, en tono de broma, que «a todos sorprendió que escogiera llamarse ‹Francisco›, porque siendo argentino, esperaban que se llame ‹Jesús II›».
Correa tuiteó: «Un abrazo a nuestra querida Argentina, y perdón por el chiste, pero fue… ¡del propio Papa!».






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