
Fotos: AFP
La cifra de fallecidos en Nepal subió a 4.010, lo que convierte al sismo en el más mortífero de los últimos 80 años
Katmandú — Muchos habitantes de Katmandú iniciaron ayer un éxodo tras el violento terremoto que dejó más de 4 mil muertos, mientras ONU prepara una gran operación humanitaria para paliar la falta de comida y de agua en Nepal.
Familias enteras se agolpaban en buses, algunas personas incluso viajaban en el techo de los atestados vehículos. Muchos habitantes también emprendieron el viaje para llegar a sus pueblos natales.
Este éxodo comienza en un momento en que los equipos internacionales con perros entrenados, maquinaria pesada para remover los escombros y provisiones lograron aterrizar en el país.
«Ahora mismo, es importante prevenir otro desastre tomando las precauciones adecuadas contra las epidemias», dijo el portavoz del ejército, Arun Neupane.
Ante el miedo de la falta de provisiones, la gente también se agolpaba en las tiendas y gasolineras.
La cifra de fallecidos en Nepal subió a 4.010, según el último balance oficial, lo que convierte al sismo en el más mortífero de los últimos 80 años. Además 7.500 personas resultaron heridas. En India y China murieron 90 personas.
Elisabeth Byrs, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), dijo a la AFP que la agencia «lanzaría un programa a gran escala» a partir del martes.
El temblor también desató un alud en el Everest, donde se confirmaron 18 muertes. Allí se encontraban al menos 800 personas, incluidos extranjeros, según las autoridades.

Llegaron equipos internacionales con perros entrenados y maquinaria pesada para remover los escombros






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