Fotos: Agencias
Se temía que el aumento de tensiones entre Washington y Caracas afectara el clima de la Cumbre, luego de que hace un mes Obama declaró a Venezuela —principal aliado de Cuba— una «amenaza» para la seguridad de Estados Unidos al sancionar a siete funcionarios. La realidad es que transcurrió con tranquilidad. Obama se reunió con Castro y le sacó el cuerpo a «los duros» del continente, es decir, a los gobiernos de izquierda que apoyan el mundo pluripolar
Ciudad de Panamá — El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo cubano, Raúl Castro, protagonizaron ayer un histórico encuentro, pues desde el 22 de julio de 1956, los mandatarios de estas dos naciones no se reunían, la conversación se realizó a solas, con un reducido número de asesores.
Barack Obama indicó tras el encuentro: «Hemos demostrado que podemos pasar la página», a su lado, Raúl Castro asintió: «Nosotros estamos dispuestos a discutirlo todo», aunque «con mucha paciencia».
El presidente estadounidense se dirigió a la prensa para desvelar parte de la conversación con Raúl Castro. «Parte de mi mensaje aquí es que la Guerra Fría ha terminado. Seguiremos teniendo diferencias, pero podemos avanzar en intereses mútuos, está conversación puede ser el principio del cambio», expresó Obama.
También afirmó que «aún no tiene decidida la salida de Cuba de la lista terrorista», que Castro y él tienen una «visión diferente sobre cómo debe ser organizada la sociedad», que ha sido «muy directo» con el mandatario cubano sobre la «importancia de la libertad de reunión y de prensa» y que «tiene muy claro» que «Cuba no es una amenaza para EE UU».
Análisis
«Los presidentes analizaron los progresos alcanzados desde los anuncios del 17 de diciembre y coincidieron en la importancia de continuar trabajando con el objetivo de conformar el contexto apropiado para proceder a restablecer las relaciones diplomáticas y abrir embajadas en los respectivos países», dijo el canciller cubano, Bruno Rodríguez. «El presidente cubano expresó que es necesario eliminar las políticas de EE UU que afectan directamente al pueblo cubano y que están dirigidas a promover cambios en el sistema político y socioeconómico del país», explicó el canciller.
Castro dijo al mandatario estadounidense que estaba listo para discutir asuntos sensibles, como los derechos humanos y la libertad de prensa, y afirmó: «todo puede discutirse». Pero añadió que los dos países han «acordado disentir».
«Estamos dispuestos a avanzar en la forma en que el presidente ha descrito», dijo Castro.
Obama
En su intervención, Obama respondió directamente a las acusaciones del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que minutos antes que él denunció en la plenaria que EE UU «continúa con ilegales intervenciones» en América Latina, y que ha llegado la «hora para la segunda y definitiva independencia» de la región.
«No estoy interesado en disputas que francamente empezaron antes de que yo naciera», apuntó al indicar que lo busca es «resolver problemas» trabajando y cooperando con toda la región.
«EE UU no será prisionero del pasado» con Cuba ni con la región, «mi país mira hacia el futuro», subrayó.
Castro
El presidente de Cuba, Raúl Castro, reiteró su disposición al diálogo respetuoso y a la convivencia civilizada con Estados Unidos, a pesar de las profundas diferencias de ambas naciones.
Castró pidió «disculpas a Barack Obama porque no tiene ninguna responsabilidad con nada de esto. 10 presidentes antes que él que tienen deuda con nosotros, menos Obama».
Castro agregó que es positivo que Obama reconociera que «Venezuela no es ni puede ser una amenaza a la seguridad nacional de una superpotencia como EE UU».
Instaron en dejar diferencias ideológicas

Juan Manuel Santos
El presidente de Colombia fue el primero en iniciar con su discurso en esta VII Cumbre de las Américase indicó que: «Esta es una Cumbre que congrega a todos los países sin excepciones. Hace tres años dije que sería inaceptable otra Cumbre sin Cuba y hoy estamos todos aquí reunidos».
Santos destacó la importancia del diálogo de paz que se lleva a cabo en Cuba. «Nuestra paz será una paz para todo el continente. Los derechos de las víctimas a través de una justicia transicional tienen que respetarse», y luego agregó: «Si nos ponemos de acuerdo sobre este principio fundamental, llegaremos a puerto seguro. Necesitamos el respaldo y la confianza de la comunidad
internacional».
Por otra parte, el presidente colombiano pidió que se pusiera un esfuerzo en común por la inversión en educación con calidad y sacar de la pobreza a la juventud latinoamericana.
Además resaltó que: «Se ha traído a esta cumbre una iniciativa que encaja perfectamente dentro de estas recomendaciones: la de crear una instancia interamericana para la educación.
Asimismo, Santos también se refirió a la batalla contra el narcotráfico que consideró que la región aún está lejos de ganarla y que aupó a incrementar los esfuerzos conjuntos en esa área.

Ollanta Humala
El presidente peruano, Ollanta Humala, instó a los países americanos a «desatar las amarras que atan al pasado» y a dejar de lado las diferencias ideológicas, para apostar en la cooperación como fórmula para reducir las desigualdades.
Humala destacó que: «Debemos desatar las amarras que atan al pasado, dejar de lado los problemas que históricamente nos han separado y darnos la mano para acabar con las desigualdades en América Latina».
El presidente peruano saludó el proceso de aproximación que han iniciado Estados Unidos y Cuba, así como la presencia por primera vez en estas cumbres del mandatario cubano, Raúl Castro.
También agregó que: «Tenemos que llegar a convergencias para concentrarnos en achicar las brechas de la desigualdad, que es el gran conflicto que tiene una región que no es la más pobre del planeta, pero sí la que presenta los mayores abismos sociales en el mundo».
Además recalcó que: «Debemos entender que el principal enemigo no somos nosotros mismos, es la desigualdad y para reducirla es necesario trabajar en la cooperación y centrarse en las cosas que nos deben unir, no en aquellas que nos separan».

La histórica reunión se realizó en una pequeña sala de conferencias en el centro de convenciones de Panamá
EE UU y Canadá rechazaron el consenso La Cumbre terminó sin acuerdos
Panamá — La VII Cumbre de las Américas concluyó sin una declaración final debido a que el Gobierno de los EE UU, manifestó su desacuerdo con algunas de las cláusulas; situación que impidió el acuerdo absoluto.
En este acto los países de la región latinoamericana y caribeña, como Brasil, Argentina, Bolivia y Trinidad y Tobago exigieron al Gobierno de Estados Unidos respetar la soberanía de los pueblos, así como también condenaron la orden ejecutiva emitida por el presidente estadounidense, Barack Obama, en la que declara a Venezuela como una «amenaza» para su seguridad nacional y política exterior.
Por su parte, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, destacó que: «El mayor reto de las Américas del mundo es la lucha contra la disparidad social y económica».
Ambos hemisferios ya no admiten las políticas unilaterales de aislamiento, razón por la que Rousseff dijo que: «rechazamos las sanciones contra Venezuela».
Del mismo modo, la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, también rechazó las acciones contra Venezuela y como aporte en la cumbre, ofreció a Trinidad y Tobago como un nuevo espacio para la secretaría del Tratado de Armas, con el propósito de luchar por la seguridad de los pueblo de la región.
Durante las intervenciones en esta cumbre, los presidentes de Guatemala, Otto Pérez Molina y de Honduras, Juan Orlando Hernández, celebraron el restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
El presidente de Guatemala expresó que: «Es un paso importante hacia un cambio importante para las relaciones en nuestra América».
Esta es la segunda vez, luego de la Cumbre realizada en 2012 en Colombia, que la Cumbre de las Américas culmina sin una declaración final, pues solamente habrá una declaración «institucional» que formulará el propio presidente panameño, Juan Carlos Varela.
En su intervención el presidente de Venezuela dio cuatro condiciones para el diálogo Maduro se reunió brevemente con el presidente de Estados Unidos
Ciudad de Panamá — El presidente Nicolás Maduro y su homólogo estadounidense, Barack Obama, se reunieron ayer de forma privada en Panamá, en el marco de VII Cumbre de las Américas.
El encuentro se realizó en un salón anexo a la plenaria de la Cumbre y la misma tuvo una tónica de amplio respeto y cordialidad. «Los presidentes @NicolasMaduro y Barack Obama se saludaron en castellano. Entre ambos hubo mucho respeto, verdades y cordialidad», escribió la periodista de Prensa Presidencial, Teresa Maniglia en su @tmaniglia.
En la misma, Obama indicó que el interés de EE UU no era amenazar a Venezuela sino apoyar la democracia, estabilidad y prosperidad en Venezuela.
La reunión se produjo luego que Maduro reafirmara su llamado al diálogo pacífico al presidente norteamericano.
«Le extiendo la mano al presidente Obama para que hablemos y resolvamos los asuntos que tengamos que resolver entre los Estados Unidos (EE UU) y Venezuela, en paz y sin intervención en los asuntos internos de nadie», ratificó ante la sesión plenaria.« (…). Nadie debe intervenir en los asuntos de otros», expresó.
Intervención
Durante su intervención Maduro también exigió al gobierno de EE UU cesar su política de injerencia y, por consiguiente, respetar los principios de justicia, de derecho internacional y de libre determinación de los pueblos, establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
De este modo, el mandatario venezolano demandó a Obama, seguir cuatro líneas dirigidas a restablecer las relaciones entre ambas naciones.
En primer lugar, reconocer la independencia y soberanía de Venezuela y la Revolución Bolivariana y socialista; en segundo, derogar vía diplomática la Orden Ejecutiva firmada por Obama que se señala a Venezuela como «una amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad de EE UU.
El tercer punto —indicó Maduro— tiene que ver con la necesidad de que el gobierno norteamericano desmonte la maquinaria de guerra psicológica, política, económica y militar activada, con el apoyo de agentes internos, en Venezuela, «cuyo fin es acabar con el proyecto revolucionario venezolano».
En cuarto lugar, el mandatario exigió que se tomen las medidas legales para detener el plan conspirativo contra Venezuela que se orquestó desde Miami y Nueva York para ser ejecutado por extrema derecha venezolana, y que fue desmontado oportunamente por el Ejecutivo a principios de este año.
Otras reuniones
De igual modo, la ministra de Comunicación e información de Venezuela, Jacqueline Faria, publicó en su cuenta en twitter @JacquelinePSUV fotografías de Maduro con el primer mandatario de Colombia, Juan Manuel Santos.
Posteriormente, el mandatario sostuvo una reunión con un enviado del Pentágono y el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin.

El presidente Nicolás Maduro durante su encuentro con el secretario del Vaticano Prieto Parolin
Nicaragua, Bolivia, Argentina y Ecuador alzaron la voz por Venezuela

Cristina Fernández
Luego del discurso del presidente de la República de Cuba, Raúl Castro, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández se refirió a lo expuesto por el presidente Barack Obama en la VII Cumbre de Las Américas.
La mandataria exhortó a Obama a leer la historia para entender el por qué de las situaciones de los países y tildó de «ridículo» el decreto. «Cuándo me puse los lentes y lo leí lo que me dio fue risa. Es una pena, presidente Obama, que hagan eso. Si quieren enfrentar a Venezuela deberían haber encontrado otra forma».
Indicó que es inverosímil, «casi rayando en lo ridículo», no solamente que Venezuela sea una amenaza, sino cualquier país del continente resulte una amenaza para Estados Unidos, señalando que el país representa la mayor potencia del mundo.
«Más allá de la idea que se tenga acerca de Estados Unidos no podemos dejar de reconocer que es la mayor potencia militar, económica, financiera y científica con un presupuesto de 640 mil millones de dolares (en gasto militar)», sostuvo y advirtió que el país estadounidense implementa nuevas formas de intervención como a través de medios internacionales.

Daniel Ortega
Las palabras del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, fueron precisas, expresando apoyo a Venezuela y repudió el doble discurso que a su juicio maneja Barack Obama.
«Cuando nosotros escuchamos que Venezuela es una amenaza contra los EE UU inmediatamente corre la historia, qué decimos, yanquis no cambian por un lado un gesto con Cuba, por otro lado un golpe con Venezuela».
Indicó que el considerar al país como una amenaza es un golpe contra el pueblo, contra la unidad de la América Latina.
Manifestó que el decreto norteamericano sobre la nación bolivariana rompió el consenso que llevaría a una declaración final en la Cumbre «Quién provoca? EE UU, ¿Quién le hace daño a esta cumbre? EE UU, ¿Por qué no hay declaración de la cumbre? por EE UU (…) ¿Quién le hace daño a esta cumbre? EE UU, el tema político, y ¿dónde está el corazón del tema político? en el decreto y entonces este decreto lo que vino fue a matar la posibilidad de una resolución», manifestó Ortega.

Rafael Correa
Asimismo el mandatario nacional de Ecuador, Rafael Correa aseveró que el pueblo latinoamericano no volverá a aceptar la tutela, injerencia e intervención de potencias extranjeras, «porque su memoria está flagelada por hechos del pasado».
En su intervención, ratificó que la orden ejecutiva contra Venezuela viola el derecho internacional, particularmente el artículo 3 de la Carta de la Organización de Estados Américanos (OEA).
«La respuesta de la región ha sido contundente, rechazando la orden ejecutiva y pidiendo su retiro, su memoria está lacerada por los abusos y la violencia del pasado», expresó.
Correa manifestó que tal como lo ha hecho recientemente con Venezuela, el gobierno de EE UU continúa con ilegales intervenciones a América Latina, por lo que señaló que la región se encuentra frente al más importante escenario: la segunda independencia, la definitiva.
«Llegó la hora de la segunda y definitivamente independencia para nuestra América».

Evo Morales
Por su parte Evo Morales, presidente de Bolivia indicó que existe una «doble moral» en el discurso del gobierno norteamericano. «No somos (los latinoamericanos) una amenaza para nadie, somos pueblos cuyas armas de combate son la solidaridad, la justicia, la igualdad», sentenció.
Finalmente, también lamentó que en esta cumbre no se haya logrado una declaración final entre las 35 naciones que participaron en el encuentro, por la negativa del gobierno de Estados Unidos a firmar un documento que expone nuevas propuestas para el desarrollo de las naciones de América y el Caribe con la unión de esfuerzos.
«No es posible que el gobierno de Estados Unidos deje a este encuentro sin una resolución porque no aceptan, por ejemplo, la transferencia de tecnología sin condicionamientos para los países de menor grado en desarrollo científico de nuestra América», esbozó.
Denunció que el mandatario estadounidense tampoco estuviera de acuerdo con el respeto de principios y de responsabilidades comunes para combatir el cambio climático.







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