Foto: AFP
Estrasburgo — El papa Francisco llamó ayer a los dirigentes de una Europa «envejecida» a asumir un mayor protagonismo en el mundo y reclamó políticas más solidarias con los pobres e inmigrantes ilegales.
En dos discursos que sorprendieron por el tono abiertamente crítico, el papa comparó a Europa con una «abuela» y le pidió que vuelva a ser «referencia para la humanidad».
Y tras constatar las tensiones políticas persistentes en Europa, el pontífice pidió a este continente «replegado en sí mismo» no caer «en las tentaciones del pasado» y asumir un papel protagónico inspirado en los valores cristianos.
El Santo Padre exhortó a los dirigentes europeos a «acoger y ayudar» a los inmigrantes ilegales, en momentos en que los partidos xenófobos de extrema derecha ganan terreno en las elecciones más recientes de varios países, incluyendo Francia y Gran Bretaña.







Comente