Foto: Carmen Salazar
San Francisco — La tragedia que sorprendió a la familia Acosta el pasado 14 de noviembre en la casa 49J-101 de la urbanización Los Samanes de San Francisco fue una muestra de lo devastador que puede ser un descuido involuntario.
Bomberos del Sur, quienes luego de realizar las experticias de rigor, detectaron que la cocina de la familia tenía dos de los cuatro reguladores abiertos lo que generó que el gas se propagara por todas las áreas de la vivienda, posiblemente toda la noche, colapsando a las 7:40 de la mañana, hora del estallido.
Seudi de Acosta, quien se llevó la peor parte al quemarse el 45% de su cuerpo con lesiones de primer y segundo grado actualmente se mantiene en aislamiento en el Hospital Coromoto, pero se encuentra estable. Sus dos hijas Valentina y Valeria están en perfectas condiciones físicas, por los momentos se encuentran en casa de unos familiares. Mientras tanto la cuarta víctima, Mariana Sánchez (8) sigue internada en el Hospital Universitario de Maracaibo (HUM), luego de ser intervenida de urgencia por presentar traumatismo de tórax, hígado, bazo y riñones.
Su padre, Eduardo Sánchez, contó a QUE PASA que la familia pasó momentos de angustia pero que lo están superando.
«Las cosas a veces pasan. Mi hija estaba en la casa vecina, nadie hubiera imaginado que algo así pasaría. Todos estamos expuestos a un error. Es triste que esto haya ocurrido, pero ahora hay que tomar consciencia y estar pendientes de estas situaciones», dijo Sánchez.







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