Maracaibo — A las afueras de la morgue forense se encontraba la mañana de ayer, Genaro González, padre de Adelso González (29), el hombre asesinado junto a su amigo Erick Pirela (25), en horas de la tarde del domingo en una parrillera del municipio sureño.
González exigió justicia a las autoridades ante el crimen que le arrebató la vida del segundo de sus trece hijos. «Mi hijo era un muchacho sano y trabajador. No tenía problemas con nadie y su amigo tampoco», manifestó el hombre dolido.
El progenitor agregó que Adelso llevaba seis meses laborando en la parrillera familiar y deja dos hijas en orfandad.
El hombre narró que Erick y su hijo eran amigos de toda la vida, pues se criaron en el mismo barrio.
«Erick llegó al negocio a comer y cuando Adelso le fue a servir la comida los mataron».
Aseguró el señor Genaro que el crimen fue perpetrado por cuatro sujetos quienes se trasladaban en dos motocicletas, de ambas descendieron los parrilleros y vaciaron sus armas en contra de los amigos.
Primero acabaron con Adelso y cuando Erick se percató de la situación trató de correr, pero fue alcanzado por las balas.






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