Foto: Agencias
El nacido en Ibagué señaló que «está viviendo las bendiciones que le dejó El Desafío». Agradeció el apoyo de los venezolanos y a las chicas: Su corazón sigue libre
Colombia — Con frases como: «Aquí está su papá Ángel Nicolás! Carajo!» o «mamá yo a usted la amo», será recordada la impecable participación de Jorge Iván Giraldo «El Mono», en El Desafío Marruecos 2014. De forma amable y con la humildad que lo caracteriza, accedió a brindar una entrevista vía Skype en exclusiva para el diario QUÉ PASA.
Sencillo, carismático, alegre, competitivo y dulce son las características que describen perfectamente la personalidad de este colombiano de 32 años amante de la fotografía, licenciado en Comunicación Social y Administración de Empresas, quien se apoderó de los corazones de las venezolanas, quienes día a día invaden su cuenta Twitter e Instagram colgando mensajes colmados de buenos deseos y bendiciones.
«Tu país me llena de emoción, son gente berraca. Me siento un hermano más de sangre de patria. Me siento feliz, no conocía ese amor tan grande que me tienen los venezolanos». Así inició esta entrevista con el sobreviviente de las mil y una noches.
Jorge Iván Giraldo describió la aventura de El Desafío como una experiencia única, que le permitió transformarse en un hombre nuevo, fiel devoto de Dios y de la Virgen María.
«El Mono», llamado así por su tez blanca y su cabello rubio claro, arrancó sonrisas, lágrimas, sobresaltos y forjó una gran empatía de todos los televidentes hacia él. Para muchos «El Mono» era ganador, pero «llegó hasta donde Dios se lo permitió», tal como lo recalcó en la entrevista una y otra vez.
Todo un ganador
El digno representante de Ibagué, Colombia, —quien se alzó con la sexta posición dentro de la competencia televisada por el canal Caracol—, no vio nunca como una prioridad el premio al ganador de los 600 millones de pesos. «Fue más importante conocer gente, y encontrarme conmigo mismo; no digo que la plata no sea importante y más en un mundo tan capitalista como este, y aunque me fui sin un peso me siento feliz, tranquilo y bendecido», aseguró.
«El Mono» valora cada momento de su vida, agradece a Dios por cada momento, cada situación, cada oportunidad que se le presenta.
«El ser humano a experiencia propia, es mal agradecido. Estar lejos de mi madre y mi hijo me hizo comprender que no es necesario una ocasión especial para decirles te amo; debemos dar muestras de cariño a nuestros seres queridos todo el tiempo, porque la vida es corta. Tenemos que apreciar a la gente que nos quiere», insistió Jorge Iván.
En cuanto a su experiencia con el venezolano Adrián Lara, el popular «Guachu», también participante de El Desafío 2014, manifestó que aunque lamentablemente no tuvo la oportunidad de compartir mucho con él, lo catalogó como «un niño».Adrián es un niño en el mejor sentido de la palabra. Dijo que tuvieron en común la fe en Dios y los sueños por la vida. «Venezuela debe sentirse orgulloso de la participación de Adrián. Es un hombre berraco».
El mejor regalo
Emocionado, Jorge Iván manifestó que su participación fue un homenaje en vida a su madre y a su hijo. «El mejor regalo en El Desafío fue hablar con mi madre». «Yo a usted la amo mamá, la amo», con esta frase «El Mono» erizó los vellos de toda la audiencia. «Fue un momento muy hermoso, yo amo a mi madre y le debo muchas cosas. Fue un baño de bendiciones. Mi mamá se merece el mundo entero».
Dios fue su estrategia
«Estar con Dios en todo momento fue mi estrategia de juego». Entre carcajadas y lleno de humildad, Jorge Iván expresó que no se metió con nadie, no juzgó a nadie y se llenaba de tolerancia frente a algunas situaciones, pues «la vida te recompensa si haces el bien».
Compañeros de El Desafío
Transparente como el agua y «berraco» como las personas de su país, Jorge Iván «El Mono» resaltó las fortalezas de cada uno de sus compañeros con los que llegó a la fusión.
«Wílder es una vaina loca, tremendo ser humano, un muchacho lleno de humildad, un competidor de los mejores; «Manu» es una mujer con fortalezas y debilidades como todos, le pone mucho a cada competencia, Betzy es una negra que le pone swing a la vida y «Mau» es un bacano, un hermoso ser humano. Cualquiera de los cuatro merece ganar».
Adiós a las mil y una noches
Jugar el desafío a muerte con Manuela le costó la estadía. «Manu» tuvo más agilidad de romper las botellitas, yo me compliqué un poco en esa estación, lo importante fue que nunca aflojé y di todo de mí. Tiré el saco de arena tres veces y la botella se tambaleaba pero no caía, ahí me desesperé». Manuela explotó sus fortalezas y ganó la prueba. «Le echó full gas a ese desafío».
Orgulloso de su tierra y las mujeres que la conforman, «Monito» resaltó la labor, no solo de las mujeres colombianas, sino también de las venezolanas. «Son mujeres berraquísimas, que han ganado mucho campo, mis respetos para todas».
«Me enamoraba de cada prueba, me ponían al límite y eso era un aliciente para seguir». Recordó como su mejor prueba la que ganó cuando inició la fusión. «Esa prueba me la disfruté mucho y el premio de haber conversado con mi mamá me llenó enormemente».
Cámaras en off
Todos podíamos suponer lo que sucedía cuando las cámaras estaban encendidas, pero cuando la producción debía descansar, resultó una interrogante para muchos. ¿Qué hacían cuando las cámaras se apagaban?
Entre risas, el entrevistado contestó que esos momentos eran para convivir, para conocer un poco más de sus compañeros. «En mi caso particular, me alejaba y me iba a meditar, le pedía a Dios y Él me escuchaba».
Jorge Iván rebajó nueve kilos, de los que ha recuperado un par de ellos, lo primero que comió al finalizar su estancia en El Desafío fue «arroz con pollo sudado, en una porción pequeña. Luego de que fui eliminado me trasladaron hasta una base donde estaba la producción y fue ahí donde comí».
Familia Berebere
«La familia Berebere es gente linda, era increíble el calor de amor en familia que te daban. Era igual si ganabas o perdías, te atendían como en casa. Muy agradecido de cómo me trataron». Aprendió costumbres, paciencia, el trabajo y los sacrificios.
Corazón tranquilito
Para el alivio de aquellas, quienes aspiran a conquistar el corazón de este bello y carismático colombiano, su corazón se encuentra solitario.
«Mi corazón le pertenece a Dios, a mi hijo y mi madre, la mujer que Dios me envíe debe saber eso y sé que así será. Dios me enviará a mi complemento el día indicado».
Recibió un aliciente
Agregó que la cadena Caracol les paga a todas las Celebridades que participan en el concurso, «obviamente ellos son actores, son personas reconocidas». A los Sobrevivientes nos dieron un aliciente por participar, de los Retadores desconozco si recibieron lo mismo».
El Desafío en una palabra para Jorge Iván Giraldo significó «cambio», un cambio de vida que lo fortaleció y que sin pensarlo dos veces se iría de nuevo si se le presenta la oportunidad.
De parte del diario QUÉ PASA se hacen extensivos las millones de bendiciones, éxitos y buena vibra para ti «Monito». Eres un ser especial y lleno de cosas celestiales.

«El Mono» derrochó fuerza, espíritu competitivo, agilidad e inteligencia. Sus cualidades lo hicieron merecedor del sexto lugar en una de las competencias más «berracas» de la televisión latinoamericana








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