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Foto: @PuntoOlímpico
Los 58 atletas de la generación de oro que vieron acción en Nanjing durante estas dos semanas, dejaron el listón bien alto para la generación que asistirá a los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires 2018, pues tendrán que superar las nueve medallas (una de oro, seis de plata y dos de bronce) más los 15 diplomas que estos traen a casa.
Los pronósticos proyectaban ocho diplomas y al menos, seis preseas, con lo que esperaban sobrepasar la actuación de Singapur 2010, y así cumplieron. «Tuvimos el chance de cambiar los diplomas que habíamos pronosticado por medallas y obtuvimos seis de plata, lo que significa que llegamos a las finales. Estamos orgullosos del trabajo que hicieron los venezolanos, tenemos una brecha con algunos países, pero debemos irnos acercando», dijo Eduardo Álvarez, presidente del Comité Olímpico Venezolano.
La generación, que espera demostrar su talento en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, llena de ilusión al país que desea no tener que pasar más de 40 años para poder ver a otro campeón olímpico. «La generación de relevo que vimos aquí va a superar muy pronto las diferencias que vimos aquí de biotipo, diferencias de preparación, algunas en la selección de talento. Nos sentimos orgullosos», prosiguió.
En conjunto funciona mejor
El trabajo en equipo fue fundamental para lograr los frutos de los que se goza en el momento. Por supuesto, hubo algunas individualidades, como el caso de Carlos Claverie. El 33,3 por ciento de las medallas obtenidas fueron a la cuenta del nadador mirandino, quien participó en tres pruebas y además estableció ocho récords nacionales, tras cumplir 10 semanas de entrenamientos en el Centro de Alto Rendimiento de Barcelona, España. El resto de los deportes cumplió con la agenda establecida por la comisión técnica conformada por el Ministerio del Deporte y el COV, así como lo señalado por las federaciones. La dupla del voleibol de playa solo cumpliría con el Mundial sub 19 como su tope y les sirvió para entrar a una final, escenario que no estaba planteado. El desarrollo de esta modalidad ha ido en ascenso desde su clasificación a los JJOO de Londres 2012.
El atletismo puso su granito de arena con dos, una de ellas la de oro. Destacaron Robeilys Peinado al cumplir con lo esperado, pero en María Simancas y Josneyber Ramírez nacieron dos nuevas piezas. La primera formó parte de un relevo mixto internacional que ganó oro para convertirse en la primera mujer venezolana en subir a lo más alto del podio; mientras que el segundo rompió todo pronóstico y se ganó su diploma olímpico en los 100 metros planos.
Los deportes de combate siguen siendo la principal arma de Venezuela en las justas del ciclo olímpico y así lo demostraron el judo, con un bronce, y la lucha con una de plata y dos diplomas olímpicos. El trabajo de hormiguita que se hace en el levantamiento de pesas también rinde sus frutos. La disciplina viene de obtener dos diplomas en Londres 2012 y en Nanjing se van también con par de pergaminos. El fútbol no defraudó. Las chicas llegaron a la instancia decisiva, pero el desarrollo del balompié en Asia arrolló a una modalidad que no ha contado con el apoyo suficiente. El resto de los deportes cumplió con lo establecido.

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