Foto: Ana Moreno
San Francisco — Un tiro en el pecho bastó para quitarle la vida a un muchacho de 17 años, la tarde de este jueves en el municipio San Francisco.
Jhon Henry Mozea fue convidado minutos antes que fuera asesinado por tres amigos, para que jugara fútbol en una cancha cercana a su residencia, en el sector Las Piedritas, en la localidad sureña.
Dos sujetos en motocicleta merodearon la zona, posteriormente le dieron muerte al joven, a quien también se le llevaron la billetera.
Su homicida es un delincuente con quien había tenido una fuerte discusión días antes. Y es que Mozea aparentemente fue amenazado por su verdugo, tras descubrir que tenía amoríos con su novia, según información aportada por una fuente policial.
El adolescente quedó tendido en la cancha deportiva y sus amigos huyeron de inmediato despavoridos del lugar.
Su familia fue puesta al tanto de lo sucedido y de inmediato lo trasladaron hasta el Hospital Noriega Trigo, donde oficialmente fue declarado muerto.
En las inmediaciones de la morgue forense permaneció Dulbys Mozea, madre del infortunado, sin precisar sobre lo ocurrido.
El muchacho estudiaba cuarto año, trabajaba en un local de comida rápida en La Coromoto y esporádicamente laboraba en algunos supermercados como empacador, indicó una allegada de la familia.
Agentes de la policía científica están tras la pista del homicida.







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