Foto: AFP
El piloto logró evitar estrellarse contra edificios y un mercado lleno de gente, antes de precipitarse y chocar contra un muro de concreto.
Teherán — 38 personas murieron ayer por la mañana al estrellarse un avión de una aerolínea iraní cerca del aeropuerto de Teherán, sumándose a la lista de catástrofes aéreas de los últimos meses.
El avión, un Antonov 140, que acababa de despegar del aeropuerto Mehrabad de la capital iraní, se dirigía a la ciudad de Tabass.
Se estrelló a las 9:18 locales (4:48 GMT) en el barrio residencial de Azadi, un sector reservado a militares y a sus familias, a cinco kilómetros del aeropuerto.
«Habían 40 pasajeros, entre ellos seis niños, y ocho miembros de la tripulación a bordo del avión de la compañía Sepahan (…) Algunos pasajeros fueron transportados al hospital», declaró el viceministro de Transporte, Ahmad Majidi.
En total, «38 personas murieron», declaró un poco más tarde Majidi. De acuerdo a este responsable, «11 personas fueron trasladadas al hospital, en donde una de ellas murió».
«El avión se estrelló contra unos árboles y no hay víctimas sobre el terreno», declaró Alireza Jahanguirian, jefe de la Organización de la Aviación Civil, citado por la agencia Fars.
El piloto logró evitar estrellarse contra edificios y un mercado lleno de gente, antes de estrellarse y chocar contra un muro de concreto de una caserna del ejército.
«Una escena terrible»
«Fue una escena terrible. La cola del avión cayó sobre una carretera. Afortunadamente, se estrelló a 500 metros de un mercado. Si hubiese caído sobre este, habría muchos muertos», declaró un testigo.
La televisión de Estado mostró imágenes del aparato completamente carbonizado, con partes esparcidas en los alrededores. El avión es un modelo construido bajo licencia en Irán.







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