Moscú — Rusia acusó al nuevo presidente ucraniano de incumplir sus promesas de «contener la violencia» en el este prorruso de Ucrania, y pidió una investigación sobre el uso de bombas incendiarias contra los civiles.
Pese a estas presiones de Moscú sobre Kiev, un día después de que fracasaran las negociaciones entre ambos países para fijar un precio al gas que Rusia vende a Ucrania, los presidentes de ambos países mantuvieron conversaciones para intentar salir de la crisis.
«El presidente de Ucrania comunicó a Putin su plan para solucionar las cosas en el sureste ucraniano», indicó el portavoz de Putin a agencias rusas.
Se trata de las primera vez que se informa de conversaciones que mantienen Poroshenko y Putin, desde que se dieron un apretón de manos en Francia.






Comente