Sicarios ultiman a trabajador petrolero

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3 de junio, 2014 - 1:40 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Carmen Salazar

La desesperación se apoderó de los transeúntes de la avenida 28 de la urbanización San Felipe en el municipio sureño al caer la tarde de ayer, luego que casi veinte detonaciones se escucharan en el sitio; los proyectiles iban dirigidos a la humanidad de Marcos Vinicio Araujo Oquendo, un trabajador petrolero que se encontraba estacionado en el lugar, esperando a su esposa. Cuatro balas acabaron con su vida. El CICPC maneja el móvil de ajuste de cuentas en el caso. La tarde de ayer culminó trágicamente luego del ataque. Marcos Araujo quedó fatalmente herido, falleciendo en la noche

San Francisco — Un nuevo sicariato se produjo la tarde de ayer en el municipio San Francisco, esta vez otro trabajador de PDVSA fue la víctima.

A eso de las seis de la tarde, Marcos Vinicio Araujo Oquendo, de 55 años, fue sorprendido por pistoleros cuando este esperaba que  su esposa Lisset Camacaro terminara  unas compras en una frutería ubicada en la avenida 28 con calle 2 de la urbanización San Felipe.

Araujo estaba hablando por teléfono en su camioneta Blazer, de color azul, placas AC73FE, y como contó su consternada esposa, él le dijo que se apurara porque tenía mucha hambre, pero ella se estaba orinando y aprovechó para ir al apartamento de su madre, ubicado a escasos metros de  donde se encontraba estacionado el infortunado.

Según testigos del hecho un vehículo —algunos difieren sobre el modelo, pero se habla de un Ford Fiesta Power, y de un Chevrolet  Corsa—, de color negro, pasó por el frente de la camioneta y abrió fuego contra esta, con  una ráfaga de más de 19 disparos, huyendo rápidamente del lugar.

Al escuchar las detonaciones, Camacaro corrió  sin saber que se trataba de su esposo, y entre gritos y llanto pidió ayuda.

Rápida reacción

El hombre fue trasladado al Hospital Manuel Noriega Trigo en una camioneta de los Bomberos del Sur, donde llegó en graves condiciones con dos heridas en el brazo izquierdo, una en el derecho y uno en la cabeza. En una reacción natural del ser humano, el hombre quiso usar sus brazos como  escudo ante la inesperada balacera.
Araujo ingresó gravemente herido al centro hospitalario, pero pasadas las ocho de la noche, perdió la vida, debido a la seriedad de sus lesiones.

Otro más

Se conoció que la víctima se desempeñaba como patrón de lancha en el antiguo astillero Papagayo, ahora muelle Libertador de PDVSA.

Trascendió además que Araujo recibió un dinero, unos Bs. 15 mil aproximadamente, los cuales iban a ser destinados a remodelaciones de su vivienda, ubicada en el sector San Benito, calle 28 con avenida 9 de la jurisdicción sureña.

«A lo mejor lo querían atracar, seguro sabían lo de la plata y lo venían siguiendo. Él no tenía enemigos y nunca recibió amenazas», insistió su esposa.

Araujo deja dos hijos varones y una niña de cinco años de edad.

Autoridades policiales acordonaron la zona y comentaron que el modus operandi es poco profesional, porque la mayoría de los disparos fueron asentados a larga distancia, pudiendo provocar una desgracia en el lugar, pues esta es una zona comercial muy concurrida.

Sospechas

Entre los testigos y algunas fuentes allegadas a los cuerpos policiales, se maneja la presunción de que existía un «mosca» que informó a los matones sobre el momento justo en que Araujo estaba solo, para aprovechar el momento y realizar el trabajo encargado.

Al sitio llegaron los detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) para iniciar las experticias de rigor y esclarecer los motivos del crimen. Sin embargo, se maneja el ajuste de cuentas como móvil  porque no se llevaron ninguna pertenencia del sujeto.

Cabe destacar, que este es el segundo sicariato petrolero que se produce en San Francisco en lo que va de año, con la muerte del trabajador Freddy Leal, ataque ocurrido el pasado 14 de mayo.

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