Foto: Agencias
Buenos Aires — Por primera vez desde el inicio de su gestión, la presidenta argentina, Cristina Fernández, asistió ayer al Tedeum del 25 de mayo en la catedral de Buenos Aires, ejemplo del acercamiento entre el Gobierno argentino y la Iglesia tras años de enfrentamientos.
Fernández ingresó en el templo católico y escuchó desde primera línea el fuerte llamamiento al diálogo realizado por el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, que sucedió a Jorge Bergoglio cuando fue designado papa.
Con las palabras del pontífice, Poli aseguró que «el único modo de que una sociedad crezca, es la cultura del encuentro, o se apuesta por el diálogo o todos perdemos», continuó Poli.
Posteriormente, Fernández se emocionó al leer la oración por la paz de San Francisco, en la que el santo insta a anteponer el amor al odio.







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