Pineda no entendió ni en spanglish

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27 de abril, 2014 - 12:22 pm
Redacción Diario Qué Pasa

 

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Foto: AFP

Quizás alguien debería encargarse de traducirle a Michael Pineda las reglas no escritas del béisbol. Pillado in fraganti, a Pineda hay que darle crédito por reconocer que metió la pata. El revuelo causado por la expulsión del lanzador dominicano de los Yankees de Nueva York de un juego en Boston, cuando los umpires descubrieron que se había untado con brea el cuello para tener mejor agarre de la pelota, expuso algunos secretos a voces en el mundo de las Grandes Ligas.

Resulta que hay situaciones en las que se puede hacer trampa, pero sin ser tan descarado. Y esta fue una de ellas, por el frío. Aunque el uso de la brea está prohibido, todos se hacen de la vista gorda con la regla 8.02 (b). «Hay que ser un poco discreto, es que no puedes salir como si estuvieras cargando una botella de brea en el terreno», comentó el mánager de los Mets de Nueva York, Terry Collins.

Bromas y recriminaciones

Una de las burlas fue la protagonizada por Meghan Duggan, la capitana del equipo estadounidense de hockey sobre hielo, imitó a Pineda tocándose el cuello cuando le tocó hacer el lanzamiento ceremonial en el juego del pasado jueves en Fenway Park.

A su vez hubo recriminaciones. La insólita reincidencia del pitcher derecho que apenas dos semanas escapó por los pelos de una controversia similar cuando las cámaras detectaron brea en la palma de su mano.

Pero también puso en evidencia otro aspecto: la barrera del idioma es algo serio. Tras el primer incidente, el 10 de abril, los Yankees aseguraron que le explicaron Pineda que el uso de la brea o resina de pino está prohibido. Lo hicieron en inglés, no en español. Grave error.

En el aspecto de responsabilidades individuales, está más que claro que Pineda cometió un error, uno que le ha costado 10 juegos de suspensión. Pero no se puede obviar el factor que, con 25 años, su dominio del inglés no es cabal, por más que ponga mucho ímpetu en interactuar con los periodistas anglosajones.

Testarudo

En Boston, Pineda insistió —muy imprudentemente— que no necesita la ayuda de un traductor, ya que quiere aprender bien el idioma. Pues este no era el momento propicio para clases, lo que se confirmó cuando en reiteradas ocasiones los periodistas que hablan español le debieron traducir preguntas que no entendía.

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