
Foto: Agencias
Kiev — Rusia cuestionó este lunes la legitimidad de las nuevas autoridades ucranianas, a las que acusó de emplear «métodos dictatoriales», en momentos en que estas emitieron una orden de arresto contra el destituido presidente Viktor Yanukovich y pidieron a occidente una ayuda financiera para evitar la bancarrota.
«Si tenemos en cuenta que las personas que caminan por Kiev con máscaras negras y Kalashnikovs son el gobierno, entonces será difícil para nosotros trabajar con un gobierno de ese tipo», sentenció el lunes el primer ministro ruso Dimitri Medvedev, en respuesta al cambio de mando en Ucrania.
«Es una especie de aberración llamar legítimo a lo que en esencia es el resultado de un motín armado», agregó refiriéndose a los europeos, quienes en cambio, decidieron apoyar a las nuevas autoridades y enviaron a Kiev a su jefa de la diplomacia, Catherine Ashton.
La alta representante de política exterior y de seguridad común de la UE, se reunió el lunes por la tarde con el presidente interino Olexandre Turchinov y fue a Maidán, la plaza de la Independencia de Kiev, para depositar flores en memoria de las víctimas de la violencia de la semana pasada.
Ayuda de 35.000 millones de dólares
Poco antes, el ministro interino de finanzas, Yuri Kolobov dijo que Ucrania necesita una asistencia de «35.000 millones de dólares para el período 2014-2015».
«Hemos pedido a nuestros socios occidentales la concesión de un crédito de aquí a una semana o dos», declaró, y propuso la organización de una «gran conferencia internacional de donantes con la UE, Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras organizaciones financieras internacionales».
Esta petición fue acogida positivamente por el ministro griego de relaciones exteriores, Evangelos Venizelos, cuyo país preside actualmente la presidencia rotativa de la Unión Europea.






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