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La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y la Liga Profesional de Baloncesto (LPB), como máximas autoridades de la disciplina, han hecho caso omiso a los pedidos de los diferentes equipos que conforman la liga y al llamado de los jugadores para tratar de preservar su integridad física, haciéndose la vista gorda y ratificando su decisión de que «el deporte tiene que continuar».
El pasado miércoles, el equipo de Trotamundos de Carabobo decidió no presentarse al Fórum de Valencia para enfrentar a Marinos de Anzoátegui debido a que las circunstancias no estaban dadas por los disturbios presentados en la ciudad. Sin embargo, según los estatutos de la LBP, ningún equipo puede suspender un juego, lo que llevó a darle el triunfo a Marinos por forfeit y además «El Expreso Azul» deberá pagar una multa de Bs. 250 mil.
Jugadores contra federación
Por otro lado, Oswaldo Narváez, miembro de la Federación de Baloncesto de Venezuela, señaló que la suspensión de los partidos sería «un error». «Suspender eventos deportivos por las protestas es un grave error y además sienta un precedente nefasto. El país necesita catalizadores», escribió en su red social de twitter @oswaldonarvaez. Pero a pesar de su mensaje unificador para el país mediante el deporte, la violencia reinante nos hace pensar en que en estos momentos, con los ánimos caldeados, es difícil transferir ese discurso a la realidad.
Ayer, la Asociación Única de Futbolistas Profesionales de Venezuela se reunió en Caracas con la FVF para discutir el tema de la suspensión de la séptima jornada del torneo local, pero el ente encargado ratificó su postura, «garantizando la seguridad de los equipos». Sin embargo, el gremio de jugadores publicó posteriormente una carta en la que decidieron no viajar ni presentarse a los estadios donde se deban realizar los partidos «con la única y exclusiva finalidad de resguardar su seguridad y la de su familia». En el mencionado comunicado también hicieron énfasis en que su posición «no es en lo absoluto política, ni tampoco es un llamado a paro».
«Es complicado para los que tenemos partidos de visitante el fin de semana, llegar a los estadios, además de la seguridad, de dejar a sus familiares en casa con esa preocupación; yo creo que hay que tomar la responsabilidad y la idea de que no se realice la jornada», señaló Dustin Valdez, capitán del Zulia FC.
«La asociación de jugadores estamos unida y decidimos no llegar a los partidos a pesar de que la federación sigue en pie de que va a tener la seguridad para todos los equipos. Si hay un cambio de opinión se estará informando, pero hasta hoy (ayer) la decisión es no ir y ser responsables con nuestra familia», añadió el central petrolero.
A pesar de no haber tenido que lamentar ningún hecho hasta los momentos, los encuentros entre Deportivo Táchira y Atlético Venezuela y Estudiantes de Mérida y Llaneros de Guanare de la Primera División de Fútbol tuvieron algunos percances.
Con lo anteriormente dicho, las dos instituciones se lavan las manos diciendo que los juegos se hagan a puerta cerrada, pero ¿esa es la verdadera solución? ¿Quién da la seguridad de que en el camino a la instalación deportiva no se presente inconvenientes? ¿Están verdaderamente velando por la integridad del equipo o por intereses económicos?
Mientras se espera por la resolución, se hace un llamado a la colectividad y al amante del deporte para que tomen conciencia en sus acciones y disfruten sanamente del espectáculo, llamando a la calma y a la paz en cada uno de los recintos deportivos y respetando a cada uno de los miembros que hacen vida en ellos.
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Dustin Valdez señaló que no se presentarán a los estadios por «responsabilidad con sus familias».
Fotos: Agencias

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