Sus despreciables madre y padrastro fueron llevados a tribunales ayer

QUÉ PASA lo confirma: la pequeña Johana fue violada

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7 de octubre, 2017 - 10:23 am
Madelein Faría/[email protected]

Ayer sus restos fueron trasladados hasta El Moján, donde le realizarían las honras fúnebres. La custodia de sus hermanitos fue otorgada a las hermanas de Yoliber

Foto: Archivo

Maracaibo — Tal y como lo reseñó en exclusiva nuestro rotativo, efectivamente los exámenes forenses certificaron que la pequeñaA1 Johana Carolina Montiel Montiel, de tres años de edad, fue abusada sexualmente por una persona adulta.

Lo que ya se sabía por un primer reporte médico fue confirmado ayer luego de la autopsia realizada al cuerpo sin vida de la infante.

«Que mi Dios me lo perdone» fueron las palabras certeras de la señora Dilia Ferrer, madre de Gustavo Adolfo Ferrer (26), padrastro de la niña y ahora el presunto responsable de la violación, al equipo reporteril de QUÉ PASA, al enterarse del nuevo giro que dio el caso.

Un texto en las paredes de bloque de las viviendas contiguas de Yoliber del Carmen Montiel Montiel (23), madre de la criatura y también acusada de golpearla, morderla y torturarla hasta acabar con su vida, y de la señora Dilia, donde se lee: «Se Vende» junto a un número telefónico, es la imagen que se avista ahora en los dos humildes inmuebles a «media agua», situados en una barriada de la calle 96 de La Arreaga, sector Los Haticos, parroquia Cristo de Aranza, en Maracaibo.

«Yo misma limpié esa casa y saqué todo, porque quiero irme de aquí», dijo la progenitora de Ferrer entre sollozos y con su voz entrecortada, al tiempo que aseguró sentirse mal por lo que al parecer hizo su hijo.

Conmoción

Al visitar la comunidad donde ocurrió el crimen dantesco, vecinos de la zona aseguraron a QUÉ PASA estar sorprendidos todavía por lo ocurrido, aseguraron que Ferrer nunca dio señales de ser un mal hombre mientras que a Montiel la describieron como una mujer callada y sumisa.

«Ella más bien me criticaba cuando yo regañaba a uno de mis hijos menores, con su cara inocente me decía «no le grites al niño, y fíjate lo que hizo» manifestó una de las habitantes del barrio donde, a primera vista solo se observan decenas de pequeñines jugando entre las calles de arena, con palos y piedras que a la vez hacen de juguetes.

Maldad sin medida

Los lugareños aseguraron que reiteradas veces escuchaban música vallenata a un volumen alto en el inmueble de Yoliber y Gustavo, pero jamás imaginaron que esa era la inescrupulosa coartada de la madre indolente para tratar de ocultar el llanto desgarrador de la pequeña «angelita» Johana mientras era sometida a todo el sufrimiento que vivió por parte de quienes por naturaleza, o por mandamiento de la ley, debían brindarle protección y una merecida vida segura.

Hermanitos protegidos

Mientras tanto se conoció que los familiares de la madre degenerada, tomaron la custodia del bebé de un año de edad, hija de los dos detenidos, quien permanecía bajo el cuido de su abuela paterna.

Las hermanas de Yoliber se presentaron ayer en la casa de la señora Dilia y, con papel en mano, le pidieron que les entregara a la niña, petición a la que la mujer cedió sin refutar, afirmando ella misma que eso la hizo sentir mejor, pues aseguró que confía en que estará en mejores manos.

 La infante ahora vive con ellos y junto a su hermanito materno de cinco años, en El Moján, parroquia Tamare en el municipio Mara.

En esa misma dirección, en la casa de su otra abuela,  y bajo un ambiente de tristeza, fueron velados ayer los restos de la inocente criatura. Se espera que para hoy le den cristiana sepultura en el cementerio de esa jurisdicción.

¡Todo el peso de la ley!

Ayer en horas de la mañana Yoliber y Gustavo fueron trasladados bajo custodia policial hasta la sede de los tribunales penales en el casco central de Maracaibo, para comenzar su proceso de enjuiciamiento por el caso que ha consternado a la colectividad zuliana.

Ambos permanecen detenidos en la sede del CICPC en Maracaibo, mientras continúan las investigaciones.

Por si  fuera poco, la madre maltratadora ahora cuenta con tres meses de gestación.

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