Porque se negó a darle más dinero para comprar licor

«El Ñato» murió degollado a manos de su amigo «El Sicario»

15a
9 de julio, 2017 - 3:38 pm
Mayerlin Barboza / [email protected]

Después que lo mató salió por el barrio exclamando «¡ahí les dejé un regalito, vayan  y recójanlo!», y se esfumó de la zona. Vecinos del sector aseguran que estaba drogado

Foto: Harold Mejía

San Francisco — «No me matéis, no me matéis que tengo hijos», fueron los gritos que a las 5:00 am de ayer escucharon los vecinos de la calle 48, del barrio Luis Aparicio, parroquia Domitila Flores.

En una humilde vivienda, sin matriculación visible,  Hilario Polo, conocido en la zona como «El Ñato», estaba siendo asesinado a esa hora.  Su verdugo fue el propietario de la casa a quien los residentes del sector llaman «El Sicario», apodo que él mismo se atribuyó con los más de 39 homicidios que asegura tener en su prontuario. Desde tempranas horas de la noche del viernes, la víctima y el victimario se dispusieron a compartir una noche de tragos dentro de la referida vivienda, en la cual —de acuerdo con los vecinos—, «El Sicario» vivía solo desde hace tres años.

Se presume que mientras el tiempo transcurría las ganas de tomar alcohol ascendían, y una vez que se acabó la reserva «El Sicario» pidió a su amigo «El Ñato» que le diera dinero para comprar otra botella de licor, pero éste se negó y eso desencadenó la furia de su asesino.

Sin piedad

«El Sicario» tomó un palo y comenzó a golpear a su compañero de tragos, cuando ya lo vio lo suficientemente débil como para que no se pudiera defender, se apoderó de un cuchillo y le asestó varias puñaladas en el cuerpo, y una certera a la altura del cuello, con la cual lo degolló y dio su estocada final.

Todo esto sucedió en la sala del inmueble y luego el homicida arrastró el cadáver hasta una de las habitaciones de la casa, dejando una estela de sangre en el suelo, entre ambos espacios.

Tras haberlo asesinado, salió por las calles del barrio como si nada hubiese sucedido y exclamó a los vecinos «¡Ahí les dejé un regalito, vayan y recójanlo», y luego se evadió.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) acudieron al sitio, levantaron el cadáver y lo trasladaron a la morgue forense de LUZ para que se le realice la autopsia y sea reconocido por sus familiares.

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