Magali Fernández: «Mi única compañera es la calle»

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5 de junio, 2017 - 9:05 am
Harold Mejía / [email protected]

Maracaibo — La señora Magali Fernández se sienta cada día en un escalón de la panadería Paladium, frente a la Plaza de las Madres, en 1º de Mayo, luchando entre la resolana y el monóxido de carbono que emana de los carros, para poder comer.

La abuelita Magali Fernández presenta un cuadro de hernia discal, y su llamado es de atención, pues necesita una silla de ruedas y suplica le ayuden a conseguir un crédito para su tratamiento de circulación.

Fernández aseguró que su única compañera es la calle, además «no tengo dónde dormir, no tengo un techo, ni comida, ni familia, gracias por tomarme en cuenta», expresó con una sonrisa.

La abuela reafirmó que no ha vuelto a ver más a su familia, «esto es duro, no le deseo la soledad a nadie», comentaba mientras se comía un pan.

Solo la protege del sol una especie de porche en su «sitio de trabajo», donde se gana el pan de cada día cuidando carros.

Así como Magali Fernández, muchos abuelos andan a diario solitarios en las calles, esperando un abrazo o gesto amable de algún transeúnte que note su presencia.

Magali es reflejo de una realidad que vive el soberano, a los que muchos les dan la espalda, olvidando que muchos de los ancianos han dado su vida al país, por lo que esperan vivir con dignidad.

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