La víctima presuntamente intentó robar un local y el dueño lo ajustició

Lo asesinaron de varios balazos en San Jacinto

Muerto
1 de septiembre, 2017 - 8:49 am
Wilson Alvarado / [email protected]

Los esfuerzos fueron en vano: el sudor y el cansancio quedaron truncados  ayer, cuando a las 8:30 de la mañana, las balas alcanzaron la humanidad de Robinson José Centeno Ramírez, de 27 años de edad, quien fue ajusticiado, luego de todo ese trajinar, en la calle siete del sector 14 con 17 de la urbaniza San Jacinto, parroquia Juana de Ávila

Foto: Haroldo Gutiérrrez

Maracaibo — No le dio tiempo para escapar de la muerte. Nueve cuadras corrió para evadir las balas que le siguieron los pasos durante varios minutos.

Los esfuerzos fueron en vano: el sudor y el cansancio quedaron truncados  ayer, cuando a las 8:30 de la mañana, las balas alcanzaron la humanidad de Robinson José Centeno Ramírez, de 27 años de edad, quien fue ajusticiado, luego de todo ese trajinar, en la calle siete del sector 14 con 17 de la urbaniza San Jacinto, parroquia Juana de Ávila.

Testigos del crimen aseguraron que al infortunado lo avistaron correr por la transitada vía de la urbanización. Detrás lo seguían varios sujetos a bordo de un vehículo, del cual no precisaron las características, de donde descendió un sujeto y sin mediar palabra alguna le asestó tres balazos en su humanidad: Uno en la pierna que le imposibilitó el escape a Centeno, y dos en la espalda con salida por el pecho que lo dejaron sin vida sobre la carretera, a la vista de decenas de curiosos, quienes colmaron el área del crimen para descifrar si era de la zona.

Presunto móvil

Entre los residentes se rumoró que el infortunado había intentado robar un local comercial en el sector 12, de la misma jurisdicción, y el propietario en defensa lo acosó hasta quitarle la vida.

La misma versión fue ofrecida por los funcionarios de la Policía de Maracaibo (Polimaracaibo), quienes resguardaron el cadáver y mediante las entrevistas sostenidas con algunos testigos manejaban la misma información.

Horas más tarde, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) acudieron al sitio: colectaron las evidencias y trasladaron el cuerpo a la morgue de LUZ para la autopsia  reglamentaria.

La incógnita por saber de dónde era la víctima quedó solo en preguntas para los residentes, debido a que ningún familiar acudió al sitio sangriento donde quedó el cadáver.

Centeno vestía una franela, color gris, jean azul, y zapatos color negro. El infortunado tenía un tatuaje en su mano izquierda, donde se apreciaban las iniciales de algún nombre.

Los detectives de la policía científica aseguraron que realizarán entrevista a los residentes de la zona para poder determinar a qué presunto comerciante de la zona pertenece el vehículo donde iban los maleantes. Se espera por el resultado de la investigación.

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