El hecho generó un apagón en el sector

Intentó robar cables de alta tensión y lo mató la corriente

16A
8 de mayo, 2017 - 12:34 pm
Mayerlin Barboza / [email protected]

Foto: Mayerlin Barboza

San Francisco Johan Enrique Badel Salas de 39 años, murió la madrugada de este sábado, tras una descarga eléctrica que sufrió, cuando presuntamente intentaba robar el cableado eléctrico, en la calle 200, sector Fundabarrios, parroquia Domitila Flores.

Su cuerpo quedó tendido sin vida sobre la tierra, justo al lado del tercer poste de luz de la referida calle, con la piel raspada, la cabeza ensangrentada y los bellos tanto de las extremidades como de la cabeza, totalmente «achicharrados».

Curiosos que colmaron la escena, manifestaron que cerca de la 1:00 de la madrugada del sábado, los residentes del sector fueron sorprendidos por un apagón. Todos pensaron que se trataba de «los bajones habituales que han vivido durante los últimos meses». Pero por el contrario resultó que el bajón se generó luego de que la víctima «lograra bajar las iguanas de los cables que se iba a robar, hecho que a la vez produjo el impacto de corriente que lo echó al suelo».

Habitantes de Fundabarrios comentaron que Badel no era de la zona, pero que si se le había visto en repetidas ocasiones por el lugar. Manifestaron que presumen que no actuó solo y que sus «compinches» al ver que moría lo abandonaron.

«Era su día»

Un testigo comentó que al hoy occiso «le tocaba morir», ya que no solo recibió la descarga eléctrica, sino el golpe en la cabeza tras caer desde al menos ocho metros y además el cuchillo que emplearía para sustraer el cableado,  se introdujo en su espalda.

Procedimiento

Funcionarios de Polisur llegaron al sitio para acordonar la zona y apaciguar a los testigos, quienes en medio de su curiosidad podrían alterar la escena.

Pasadas las 8:00 de la mañana agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), se apersonar en el sitio para levantar el cadáver y trasladarlo a la morgue forense de LUZ, para que se le practique la necropsia de rigor y sea retirado por su familiares.

Denuncia

Sureños afirmaron que «no les sorprendió lo que pasó». Definieron la zona como una «guillotina».

Uno de los presentes aseguró que el lugar está en penumbras, y que los delincuentes acostumbran robar los cables para vender el cobre que llevan por dentro.

Hicieron un llamado a las autoridades sureñas.

16a2

Palabras clave
,

Comente