Disputa entre bandas por poderíos en la zona, generó la matanza

Dos muertos y dos heridos dejó sicariato en Primero de Mayo

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26 de agosto, 2017 - 11:56 am
Mayerlin Barboza/[email protected]

Presuntamente el objetivo de los pistoleros era el joven de 16 años. Una venganza movió el sicariato

Foto: Mayerlin Barboza

Maracaibo — La muerte  vestida por dos jóvenes sicarios, se presenció en el sector  Primero de Mayo y atacó a justos y pecadores.

Ayer a las 10:00 de la mañana una balacera que sorprendió a los residentes de la avenida 23A, en el referido sector, parroquia Chiquinquirá,  tuvo como desenlace dos sujetos ultimados y otras dos personas heridas, entre ellas una menor de 1 año.

Los occisos quedaron identificados como Luis Alberto González, de 62 años, y Luis Roberto Alvarado de 16 años, mientras que Jesús Perozo, fue uno de los heridos, al igual que su hija de 1 año, cuya identidad se resguarda.

Las balas llegaron a pies

Según declaraciones de los testigos, un grupo de personas —entre ellas las víctimas—  estaba sentado en una redoma conocida como «La Placita de La Ponchera», lugar en el que acostumbraban a pasar las mañanas, bajo la sombra de un árbol de Nín.

De imprevisto fueron sorprendidos por dos sujetos a pies que salieron desde una cañada aledaña al sitio, quienes sin mediar palabras desenfundaron sus armas de fuego y apuntaron a los presentes.

En segundos el caos reinó: A algunos les dio tiempo de correr pero otros fueron neutralizados por las proyectiles.

El menor de 16 años pudo dar al menos 10 pasos para escapar, pero las balas que impactaron en su rostro lo dejaron muerto, boca arriba, con los brazos extendidos y tendido sobre el pavimento. Vestía  solo una bermuda amarilla y medias grises. Quedó rodeado de cuatro casquillos de bala.

El sexagenario quedó en la misma posición, solo que  junto a una banca de la plaza, con un disparo en la parte izquierda de su pecho. Vestía jeans, chemis y unos zapatos deportivos de color azul, los cuales fueron hurtados por la comunidad, que ni bien esperó que el cadáver del hombre estuviese frío.

Perozo, quien cargaba en brazos a su hija, agarró un solo disparo por la espalda, mientras que la niña recibió más de dos en una de sus piernas. Ambos fueron trasladados al Hospital Universitario de Maracaibo (HUM), en donde la menor fue recluida en la emergencia de pediatría y extraoficialmente se supo que fue sometida a dos intervenciones quirúrgicas, al tiempo que su padre permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), del mismo recinto, en donde se le diagnosticó afección en el colon, el páncreas  y el hígado.

Los dos permanecían en estado crítico, hasta el cierre de esta edición.

Una «Culebra» que no escatimó

Presuntamente el objetivo de los pistoleros era el menor de 16 años, quien de acuerdo a lo dicho por residentes, minutos antes de su muerte había participado en un robo en esa misma zona.

Los heridos y el otro occiso aparentemente apenas se habían sumado a la tertulia cuando los asesinos llegaron.

Otros indicaron que el homicidio fue movido por la disputa en el control de los open que se realizan en el sector. Sin embargo ninguna de las versiones ha sido confirmada por las autoridades a cargo de la investigación.

Sobre el sexagenario, a quien llamaban «Cigarrito», todos refirieron que «era un hombre trabajador que se dedicaba a la venta de revistas de caballos y otras marañas».

Los cuerpos fueron levantados por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) y trasladados a la morgue forense de LUZ.

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