Pidieron justicia pronta para los criminales

Dolor y rabia en familiares  del chofer de Pomona

14A
19 de abril, 2017 - 10:40 am
Mayerlin Barboza / [email protected]

Uno de los presuntos asesinos fue capturado ayer por el CPBEZ. Su cuerpo será velado en la funeraria El Carmen

Foto: Mayerlin Barboza

Maracaibo — La mañana de este martes a las afueras de la morgue forense de LUZ, familiares de Nelson Enrrique Gil Arellano (66), el chofer de por puesto asesinado la noche del lunes en el distribuidor de Pomona, esperaban entre lágrimas y resentimiento la entrega del cuerpo del hombre que murió por resistirse al robo y a quien describieron como «intachable y trabajador».

Marbelis Gil, una de las hijas de la víctima, comentó que su padre llevaba mucho tiempo como profesional del volante en la ruta de Pomona-centro y que además, en ocasiones trabajaba también como albañil y electricista «ya que le metía a todo», aseveró la mujer.

Se conoció que Gil Arellano residía en el barrio Santa Marta, del referido sector, y que deja tres hijos y 12 nietos. Será velado en la funeraria El Carmen y sepultado en el cementerio Corazón de Jesús.

El relato

Familiares del hoy occiso relataron lo sucedido con base a la información que recibieron de parte de los testigos del hecho, quienes trasladaron a Nelson a la emergencia del Hospital General del Sur (HGS) .

Afirmaron que la víctima viajaba a bordo de su vehículo, Maverick, de color beis, por el citado distribuidor, pero no estaba trabajando sino que se dirigía hacia una panadería cercana para comprar la cena. Dijeron que en el camino Nelson avistó a cuatro pasajeros —entre ellos su asesino— y decidió embarcarlos, uno de ellos, quien iba justo detrás de él, sacó su arma y le ordenó que tomara la derecha y que montara a su «compinche» que estaba a unos metros más adelante en la vía. Su hija Marbelis comentó que su padre se negó a tal petición y fue entonces cuando el maleante armado, con el cual forcejeó por unos minutos, activó su arma y le asestó un balazo en el hombro derecho.

El relato de la dama devela, que los mismos pasajeros —a quienes según ella, también despojaron de sus pertenencias— fueron quienes a bordo del Maverick llevaron al infortunado al Hospital General del Sur, en donde murió minutos después de su ingreso.

Allegados de Gil Arellano aseguraron desconocer el paradero del automotor que conducía su padre.

La versión policial

Como si se tratara de dos casos distintos, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), quienes levantaron el cadáver y realizaron las pesquisas manejan una versión bastante distinta a la que aseguran tener los familiares del occiso.

Los sabuesos detectivescos, aseguran que el vehículo Maverick no estuvo involucrado en el hecho. Informaron que la víctima lo dejó en la casa de uno de sus sobrinos y que al momento de su asesinato transitaba a pie por la vía pública con destino hacia la panadería,  cuando fue interceptado por cuatro sujetos que intentaron despojarlo del dinero que traía consigo y tras mostrar negación le propinaron un balazo, el cual según el parte policial ingresó por el hombro derecho y perforó uno de sus pulmones.

Capturado

La mañana de este martes, funcionarios del Cuerpo de Policía Bolivariana del Estado Zulia (CPBEZ), dieron captura a uno de los presuntos asesinos de Gil Arellano, en el centro de la ciudad, cerca del Centro de Arte Lía Bermúdez.

Como Wladimir José Gómez Terán, alias «El Simón», de 18 años, quedó identificado el sujeto, quien tras su detención quedó recluido de manera preventiva y puesto a orden del Ministerio Público. Autoridades del CPBEZ aseguraron que el otro delincuente investigado ya está plenamente identificado y activamente buscado.

No era primera vez

Los deudos de Gil contaron que en noviembre de 2016 el hombre fue víctima de un intento de robo de su vehículo, pero en ese momento pudo batallar con dos delincuentes, quienes para la fecha quedaron detenidos.

Sus hijos no descartan la hipótesis que puedan haber sido ellos, los que a manera de venganza le arrebataron la vida.

Comente