Fabricantes de televisores se están quedando sin ideas

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12 de mayo, 2014 - 1:03 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Agencias

Desde el 3D a las pantallas curvas con resolución 4K, somos testigos de una industria que se ha quedado sin ideas

Últimamente me cuesta encontrar programas de televisión que me entusiasmen y tengan gracia. Pensaba que quizás fuera yo, pero me he dado cuenta de que el problema es que todos los programas son demasiado “planos”.

Tengo un televisor de pantalla plana de 42 pulgadas que cuelga de forma ostentosa de la pared. Pero lo plano parece haber pasado de moda. Los mejores televisores son ahora curvos. Según sostienen los fabricantes, de alguna forma, las pantallas curvas mejoran la calidad de los programas de televisión.

Pero no es así. Los televisores están en un callejón sin salida en lo que se refiere a la innovación. No hay ideas nuevas de hardware por las que valga la pena pagar, por lo que, gracias a la competencia y la eficiencia en la producción, los televisores buenos se abaratan cada vez más. Y cuanto menos cuestan, más se desesperan los fabricantes, y llenan sus aparatos de más y más funciones sin sentido.

Desde el 3D a las pantallas curvas con resolución 4K, somos testigos de una industria que se ha quedado sin ideas, un negocio que busca en la oscuridad algo —cualquier cosa— que pueda convencernos para que nos desprendamos de nuestro dinero.

La innovación en los televisores no ha desaparecido porque los aparatos actuales sean perfectos. Ni mucho menos. Sigue siendo una gran molestia encontrar algo que se quiera ver, o navegar por el menú bizantino de los descodificadores. En efecto, debido a la diversidad de aparatos y de servicios de suscripción, en nuestros salones modernos casi nada es tan fácil como debería.

Pero los fabricantes de televisores no pueden hacer frente a ninguno de estos problemas. No tienen influencia para cerrar acuerdos importantes con empresas de entretenimiento.

Asimismo, los fabricantes tampoco pueden lograr que los aparatos conectados a su televisor obedezcan a un único interfaz, que sería la mejor forma de solucionar el problema de la molesta tecnología de los aparatos de entretenimiento (Microsoft fue el que más se acercó con su Xbox One, pero fue necesaria una fuerte inversión en nuevas tecnologías como el reconocimiento de la voz y del movimiento que los fabricantes de televisores probablemente no pueden costear con sus pequeños márgenes).

Al no poder solucionar lo que realmente aflige a la TV, los fabricantes agregan funciones para incrementar sus beneficios. Por ejemplo el 3D, una función promocionada de forma mesiánica durante los últimos años.

¿En qué quedó? En nada. El 3D era extraño (con esas gafas), incómodo (hay gente que denunció sufrir dolores de cabeza), y no muy interesante (no había muchos programas en 3D en la parrilla).

El fracaso del 3D no significa necesariamente que la futura innovación en los televisores esté condenada, pero no hay duda de que no es una buena señal. Este año, la novedad son los televisores de muy alta definición, llamados 4K, que ofrecen pantallas de altísima resolución. ¿Pero cuánta definición queremos sumar a nuestras pantallas? Para mis ojos envejecidos, el HD actual es suficiente, ¿por qué pagar más?

Y el 4K tiene el mismo problema del que adoleció el 3D: hasta que no se compren muchos aparatos 4K, las empresas de entretenimiento no tendrán grandes incentivos para producir contenido en 4K. Y sin contenidos, hay pocos motivos para comprar un televisor con resolución 4K.

Sumando todos estos factores, se obtiene un buen consejo: compre un televisor barato. La industria de las pantallas de TV ha ganado tanta eficiencia que puede producir aparatos muy buenos a precios bajos. Y no necesita mucho más aparte de una buena pantalla, ya que extras como el entretenimiento por Internet lo proporcionan aparatos complementarios como Apple TV, Google Chromecast y sistemas de videojuegos como Xbox y PlayStation.

Si realmente quiere funciones extra como las pantallas curvas y el 4K, lo mejor que puede hacer es esperar. Si el 4K tiene éxito, conseguirá un televisor mucho mejor por menos dinero en un par de años.

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