Años de vida

qpplaceholder
23 de agosto, 2015 - 3:02 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Agencias

Las estrellas masivas y calientes son verdaderas devoradoras de gas. Sí, puede que tengan “tanques de gasolina” más grandes (tienen mucha más masa que quemar), pero consumen mucho más combustible, más rápido y mueren más jóvenes que las pequeñas y frugales estrellas más frías.

Otro factor a tomar en cuenta son las erupciones solares, que liberan partículas cargadas y rayos X.
Por ejemplo, algunas de las estrellas más grandes pueden vivir solo por unos millones de años, mientras que nuestro Sol se mantendrá vivo por cerca de 8.000 millones de años.

Basándonos en nuestro conocimiento de cómo la vida evolucionó en la tierra, es poco probable que incluso la vida en su forma más simple tenga tiempo de evolucionar alrededor de estrellas que sean mucho más calientes que nuestro Sol.

Volviendo a las pequeñas enanas rojas en el otro extremo de la escala, estas pueden vivir por cerca de 100.000 millones de años.

¿Quizá si un planeta pudiese mantener su atmósfera la vida podría evolucionar a lo largo de este largo lapso de tiempo como para lidiar con las dosis frecuentes de radiación?

Frío/calor

Bueno, aquí nos encontramos con otro problema: el hecho de que la variabilidad en la cantidad de energía que emite una enana roja durante su vida -conocida como su evolución luminosa- es muy drástica.

A lo largo de su vida, nuestro Sol cambiará su luminosidad en un 30%.

Sin embargo, una enana roja puede cambiar su luminosidad en un grado muchísimo mayor.

Por eso, un planeta en la zona habitable de una enana roja ahora antes fue terriblemente caliente y, en el futuro, será totalmente helado.

20 años atrás, no no conocíamos a ningún planeta más allá de nuestro Sistema Solar.

Lo dicho hasta ahora pinta un panorama no muy alentador, pero solo quise poner de manifiesto las dificultades de definir lo que puede ser un planeta “habitable”, no que crea que no los haya, o que no los podamos encontrar.

Proyectos interesantes como la misión Plato de la Agencia Espacial Europea (cuyo lanzamiento está previsto para 2024) buscan encontrar planetas del tamaño de la Tierra, en orbitas semejantes, alrededor de una estrella parecida al Sol.

Estos son los tipos de planetas rocosos a los que valdrá la pena seguirles la pista.

Hace 20 años, no conocíamos a ningún planeta más allá de nuestro Sistema Solar (ahora sabemos de miles de candidatos) y solo en los últimos años hemos podido encontrar mundos rocos y pequeños.

La velocidad a la que se hacen descubrimientos es asombrosa y, en 20 años, sospecho que leeré este artículo y me daré cuenta de que estaba equivocado en todo.

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