Tres bebés murieron por irresponsabilidad materna

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24 de mayo, 2014 - 4:02 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Alfredo Chinaleong

Las madres, al momento de dar a luz presentaron varias infecciones.La directora del hospital aclaró la verdadera situación de las muertes.

Maracaibo — Lo que inició como una denuncia por presunta mala praxis médica al Hospital Chiquinquirá de Maracaibo, terminó en irresponsabilidad  materna, por parte de varias madres que dieron a luz en el recinto médico durante la última  semana y la muerte de sus bebés.

Versión familiar

Según Ánthony Lugo, padre de uno de los infantes que murió esta semana en el Hospital Chiquinquirá, su esposa, Ceidy Beatriz Gómez Pirela, ingresó al hospital el viernes 16 de mayo, con 39 semanas de gestación y luego de más de 17 horas de trabajo de parto, nació su hijo, Kelvin Alejandro.

El hombre refirió que quien atendió a su esposa fue la gineco-obstetra, Solsireth González, «mi hijo nació sano, a nosotros nos avisaron que estaba bien, pero a las nueve de la mañana del sábado nos dijeron repentinamente que se había muerto por sufrimiento fetal», narró.

Parecida fue la situación que le sucedió a Rosmary Fuenmayor, de 19 años de edad, quien ingresó al hospital el mismo viernes, con 41 semanas de embarazo; el trabajo de parto también duró varias horas, finalmente, su hija nació por cesárea. Según la madre, los bebés nacieron expulsando coágulos de sangre por la boca. A Fuenmayor le informaron que su hija había fallecido a causa de un paro respiratorio.

Duglimar Pirela, la tercera madre que perdió a su hijo, comentó que llegó al hospital con 27 semanas de gestación y ocho centímetros de dilatación, pero los doctores no pudieron parar el trabajo de parto, pues ya estaba muy adelantado, su hijo nació con las membranas rotas, debido al poco tiempo de gestación y no resistió mucho tiempo.

«Se les volteó la tortilla»

Debido a la denuncia  presentada por los padres, el equipo de QUÉ PASA, visitó las instalaciones del Hospital Chiquinquirá, en busca de las verdaderas razones de las muertes de los tres neonatos. La directora del nosocomio, Luisa García, aclaró la verdadera situación de los tres nacimientos y posterior muerte.

Primeramente, con historia médica en mano, aclaró el parto de Rosmary Fuenmayor, a quien se le realizó una cesárea segmentaria, el infante nació con una infección, la madre no dilató, negó que hubiera sufrimiento fetal.

A Ceidy Gómez, también se le practicó una cesárea segmentaria, su trabajo de parto duró entre ocho y diez horas, el bebé tenía el cordón umbilical enrollado en el cuello, presentó distocia de descenso (el bebé no bajó).

La criatura nació infectada ya que el neonato defecó  dentro de la barriga y aspiró las heces, esto producto del estrés del parto. Además, la mujer ingresó al hospital porque su embarazo estaba a término, es decir, estaba preparada. Agregó que presentó infección urinaria—no controlada— durante el I y II trimestre del embarazo.

A Duglimar Pirela, no se le pudo parar el parto debido a que ya había dilatado lo suficiente, como lo dijo la madre, el infante nació con sus membranas rotas y con dificultad en los pulmones para respirar.
«Las embarazadas deberían controlar mejor su embarazo, ya que pueden poner en riesgo la vida de sus hijos», finalizó García.

Recomendación

El doctor Henry Barroso, coordinador de obstetricia, del Hospital Chiquinquirá, recomendó a todas las mujeres embarazadas que inicien su control prenatal de la siguiente manera: Los primeros seis meses, una consulta por mes, luego cada quince días y al momento de faltar un mes para el parto, acudir cada dos o tres días a los hospitales o clínicas.

Esto con el fin de detectar, infecciones o enfermedades que pongan en riesgo la salud de los bebés.

Agregó que el trabajo de parto puede durar de 12 a 15 horas, todo depende de cuánto dilate la madre por hora.
Los padres no deben alarmarse porque el trabajo de parto dure tanto, es normal, refirió el especialista.

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