Sueños truncados: joven murió asfixiado al incendiarse su casa

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18 de febrero, 2018 - 9:16 pm
Madelein Faría / [email protected]

La víctima desde pequeño mostró pasión por los autos. Tenía su propia página en internet y allí compartía con otros aficionados. Competía en convenciones locales. Era excelente estudiante y un adolescente emprendedor

Foto: Referencial

San Francisco — Este sábado en horas de la madrugada una terrible tragedia enlutó el hogar de la familia Portillo Barrios, en el sector San Benito, parroquia El Bajo, municipio San Francisco, en la vivienda signada con el número 27-83, situada entre la calle 27 con avenida 13.

La víctima fatal del hecho fue Jesús David Portillo Barrios, de tan solo 15 años, quien acompañaba a su abuela en el inmueble cuando un cortocircuito que se generó en el aire acondicionado de ventana, el cual estaba ubicado en la habitación de la señora, identificada como Nerva Parra, causó que la casa se prendiera en llamas y fuera consumida casi en su totalidad.

Lo lamentable del caso es que el fuego y la humareda no solo consumieron la vivienda sino que también causaron la muerte del joven, quien en un intento de resguardarse, de manera instintiva se guareció entre la cama donde dormía y el gavetero: allí mismo su cuerpo fue hallado en posición fetal por bomberos y familiares.

Esfuerzos en vano

Un tío del adolescente explicó que tras propagarse el incendio la abuela del infortunado corrió desesperada hasta la casa de su yerna, madre del menor, quien vive en el patio trasero. Le avisó lo que ocurría y cuando ambas llegaron de nuevo al domicilio afectado ya era muy tarde. En cuestión de segundos todo era llamas y resultaba imposible ingresar al lugar.

De inmediato, la situación de alarma y los gritos desesperados de auxilio alertaron a los vecinos, quienes juntaron fuerzas y se abocaron a aplacar las llamas. Allegados de la casa contigua dispusieron una manguera proveniente de un pozo para rociar agua, mientras que otros con baldes también colaboraban.

Minutos más tarde llegaron los bomberos de San Francisco, quienes ayudaron a los presentes y lograron sacar a Portillo del sitio donde se refugió para trasladarlo hasta la policlínica San Francisco, donde los médicos de guardia notificaron su deceso, asegurando que ingresó sin signos vitales y que su diagnóstico fue muerte por asfixia, no presentó quemaduras.

Futuro prometedor

El infortunado era hijo único, cursaba cuarto año de bachillerato en el liceo Padre Vílchez, a pocas cuadras de donde ocurrió la tragedia.

Jesús Rivas, tío del infortunado,  manifestó que Portillo dormía  en casa de su abuela para acompañarla, pues su papá, hijo de la señora, falleció hace tres meses y él no quiso que estuviera sola.

«Él era un muchacho admirable, estudioso, con buenas calificaciones, era un hijo excelente», comentó el familiar, visiblemente afectado por lo sucedido.

Se conoció además que el fallecido era un jovencito emprendedor. Su pasión eran los autos, de hecho, en la habitación que tenía en su hogar de crianza, donde vivía con su mamá, se podía apreciar su colección intacta de carros, decenas y decenas, variables en tamaños y formas.

Uno de sus parientes aseguró que él los compraba nuevos y dañados, si alguno presentaba imperfectos él mismo los reparaba con su caja de herramientas, se encerraba en el pequeño taller que creó en su propia habitación y allí desarrollaba su afición.

En ese mismo «rincón de sueños» se observó un recipiente donde colocaron un par de autos «achicharrados» que pertenecían a esa misma colección, pero que Jesús guardaba también en casa de su abuela y que fueron devorados por las llamas.

Desde ayer mismo el féretro donde reposan los restos del adolescente fue expuesto en la casa de su tía, justo al lado del inmueble donde exhaló su último suspiro. Hay dolor en la barriada por la tragedia.

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