Sin escrúpulos: Mataron a comerciante delante de su hijo en la C2

SUC-020517-SICARIATO LA MATANCERA- M BARBOZA (8)
3 de junio, 2017 - 9:51 am
Mayerlin Barboza / [email protected]

Escenas desgarradoras se vivieron la mañana de este viernes en la circunvalación 2, a la altura del sector La Matancera. Y es que un comerciante fue asesinado dentro de su vehículo y delante de su hijo, por dos «motogatilleros» quienes presuntamente le cobraron con la vida, la extorsión que se negó a pagar

Foto: Mayerlin Barboza

Maracaibo — Como Jaime Luís Leal Arrieta de 28 años, quedó identificado, quien era propietario de la venta de frutas y hortalizas La Obra de Dios, ubicada en la entrada de Integración Comunal y además se dedicaba a la compra y venta de carros.

Recibió más de cinco impactos de bala y murió desangrado, con la cabeza mirando hacia abajo y sobre el volante del vehículo de su esposa, un Chevrolet, Optra, color plata AE400CK, vistiendo  ligeramente, con una chemis morada y un short deportivo rosado.

Delante de su hijo mayor

A Leal lo acribillaron ante los ojos de su hijo de trece años.

Según sus familiares el habría salido de la casa de su suegra y luego se dirigió hasta su frutería, establecimiento comercial que culminó ayer su reacondicionamiento y que sería inaugurado hoy. Sus empleados comentaron que el salió de allí con rumbo hacía un taller en donde tenía otro de sus carros en revisión mecánica.

Sin mediar palabras

A bordo de una motocicleta dos sujetos le siguieron los pasos a Jaime. En el semáforo de La Matancera —sentido Km4-C.C Galerías— lo interceptaron parqueándose a su lado y el parrillero desenfundó su arma y le propinó los balazos y huyeron hacia el barrio San Pedro.

El hombre aún tiroteado permaneció con vida unos minutos y pudo acelerar el motor del carro, pero la sangre que le salía a borbollones  lo fue debilitando, perdió el control y se saltó la isla que divide la citada arteria vial, estuvo a punto de chocar con los carros que venían en sentido contrario al suyo, pero su hijo haló bruscamente el volante para evitarlo, haciendo que impactaran contra la cerca de una vivienda. Allí el hombre finalmente murió, en los brazos de su primogénito.

«Fueron los guajiros, fueron los guajiros»

Esta fue la frase que mencionaba el pequeño testigo uno y otra vez, acompañada de !Dios mío porqué mataron a mi padre!. Al parecer el menor identificó a los homicidas, quienes para él eran conocidos como «los guajiros».

Tanto él como su madre, quien tras ver el cadáver rompió en llanto y también señaló a los wayú, exclamaron con sed de venganza !uno a uno los voy a matar!

La suegra de la víctima aseveró que hace un par de meses el hoy occiso denunció ante el Grupo Antiextorsión y Secuestro (GAES) una extorsión «por una suma grandísima de dinero», la cual siempre se negó a pagar.

Se salvó de milagro

Lo que todos se preguntaban era la manera en la que el niño resultó prácticamente ileso, en medio de los 10 disparos que le hicieron a su padre, solo sufrió una herida por el rose de una de las balas en su brazo derecho.

El menor comentó a su abuela que su padre aún con los disparos en su humanidad, lo tomó de la cabeza y lo hundió debajo de la guantera para resguardarlo de las detonaciones.

En el momento una enfermera que fue testigo del hecho, lo socorrió. El niño quedó bañado de la sangre que emanó del cuerpo se padre.

Se conoció que fue trasladado a un centro médico privado ya que el impacto de la bolsa del aire del optra, le generó daños en su rostro y literalmente estaba llorando lágrimas de sangre, la misma que también salía de sus cavidades nasales. El hoy occiso residía en el sector Fundabarrios con su esposa y tres hijos, de 13, 9 y 2 años. En ese sector será velado.

Al sitio llegó el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), para hacer experticias y levantar el cadáver, el cual fue llevado a la morgue.

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