Raptaron a tres bebés del Chiquinquirá

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3 de diciembre, 2013 - 11:41 am
Redacción Diario Qué Pasa

Una falsa médica engatusó la noche del pasado domingo a las madres de tres recién nacidos en el hospital Chiquinquirá, para raptar a los bebés. Una cuarta mamá se salvó del timo porque estaba amamantando en el momento que le fue requerido su hijo. Tras conocerse de la desaparición de los niños, se inició la pesquisa que culminó anoche en el Hotel Euro América, donde tenían escondidas a las criaturas. Por el caso está detenida una mujer.

Una protesta que durante 1 hora protagonizaron en la cabecera del Puente más de 300 personas, encabezada por los familiares de los neonatos desaparecidos para exigir a las autoridades respuestas en torno al rapto, al parecer, motivó una llamada anónima a la policía, la cual reportaba que los pequeños estaban en un hotel de la capital zuliana con una mujer.

Maracaibo
— Sebastián Andrés Maure Tirado, Cielimar Vílchez Montero y Shnneider Santiago Gómez Jerardino, fueron los bebés de un día de nacido, que el pasado domingo fueron sacados como si nada del Hospital Chiquinquirá y 24 horas después fueron localizados por una comisión del Cpbez, en el hotel Euro América, ubicado en la Circunvalación N° 2 de Maracaibo.

Los neonatos fueron raptados por una fémina que vestía como enfermera y quien se identificó ante las madres como la pediatra de guardia, lo cual disipó cualquier duda de las mujeres.

Luego de horas de angustia, el rescate de los pequeños ocurrió a las 8:00 p.m. de ayer, cuando presuntamente una empleada del Hotel Euro América, situado en la Circunvalación N° 2, se percatara que una mujer estaba en una habitación con tres bebés que no paraban de llorar y, de inmediato, llamó al Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia (Cpbez).

Los efectivos se apersonaron al lugar y hallaron a los recién nacidos, quienes fueron llevados al Centro Clínico Jesús de Nazareno, también situado en la C-2. En la referida clínica los médicos señalaron que los niños gozaban de buen estado de salud; posteriormente fueron ingresados al área pediátrica del Hospital Universitario. Entre tanto, la mujer fue detenida por las autoridades y se encontraba retenida en la Coordinación Policial de Cristo de Aranza.

El gobernador del estado Zulia, Francisco Arias Cárdenas indicó a través de su cuenta en Twitter: «Van camino al Hospital Universitario los tres bebés rescatados por el @CPBEZ… estableceremos las responsabilidades y descubriremos los autores intelectuales del caso de los niños del Hospital Chiquinquirá».

Denuncia en QUÉ PASA

Las tías de los tres desaparecidos en visita a QUÉ PASA la tarde del lunes, relataron los hechos en los que al parecer y según su criterio, «habría complicidad interna».

La tarde del pasado domingo transcurría como si nada en el cuarto piso del Chiquinquirá. Las visitas llegaron a tiempo, todo lucía normal, excepto por la extraña e inusual presencia de una enfermera que observaba a los entre 25 y 30 neonatos que se encontraban ese día en el lugar. Cuenta Yeisy Vílchez, tía de Cielimar, que la visita terminó a las 6:00 p.m. y su hermano, (quien es padre de la bebé), llamó a Danesca Montero, madre de la menor y ella aún estaba con su pequeña.

A las 7:00 p.m., la tragedia sobrevendría a las tres madres; ya que la supuesta «enfermera–pediatra», quien transitaba libremente por todo el piso sin identificación y conversando alegremente con médicos, enfermeras y milicianos al igual que con algunos pacientes y familiares, tomó a Cielimar y le dijo a la mamá de la menor que le realizaría unos exámenes de laboratorio y la llamada «prueba de talón», y le aseguró que se la regresaba en veinte minutos.

Entretanto, Nairelis Jerardino, tía abuela de Shnneider, detalla que como a los cinco minutos de haberse llevado a Cielimar, la mujer regresó por su pequeño pariente y luego hizo lo propio con Sebastián. «Hubo una cuarta mujer que no le entregó a su bebé (un cuarto niño), porque en ese momento lo amamantaba», refirió Jerardino. Shnneider se encontraba en un cuarto aparte de las otras dos niñas, refirió un pariente.

Familiares de las progenitoras, con la angustia en la garganta y el dolor y lágrimas en los ojos, narraron que los minutos se hicieron eternos para las madres de los bebés, puesto que ya había transcurrido media hora y no había rastros de la supuesta pediatra. Las horas seguían pasando y nadie sabía nada de las criaturas.

La mujer de mono azul, bata floreada, bajita como de 1,60 metros de estatura, de piel morena clara y cabello rizado, se convirtió repentinamente en un fantasma que logró sacar del hospital a unos recién nacidos; no una, ni dos, sino tres veces delante del personal de seguridad, policía, milicianos, médicos y pacientes, tal  como el más grande acto de ilusionismo de David Cooperfield.

Revuelo y bultos escurridos

Luego de tres largas horas y en vista que la misteriosa pediatra no volvía, las madres decidieron salir a preguntar por el destino de sus pequeñas criaturas, pero en ese momento, nadie en el hospital la conocía y mucho menos sabían de su paradero. Fue entonces cuando se prendieron las alarmas en las angustiadas madres; el destino de sus primeros hijos era incierto, nadie les respondía y nadie sabía nada. Según las autoridades regionales de seguridad, la supuesta responsable estuvo un día antes deambulando por el hospital disfrazada de médico.

La miliciana con la que la falsa enfermera estuvo conversando todo el día e incluso había almorzado, también desapareció y para la hora de los raptos nadie sabía sobre su ubicación. Sin embargo, fue vista deambulando por el estacionamiento del hospital, conversando con algunos milicianos y otras personas.

Ante la ausencia de respuestas dentro del centro asistencial, familiares de las mujeres salieron desesperados en busca de ayuda: «Le llegamos a unos funcionarios militares que están cerca del hospital y nos dijeron que iban a cenar, que después se ocupaban de eso», refirió una de las allegadas. «Les avisamos del hecho a los médicos y nos dijeron: eso no es problema nuestro», refirió Joselyne Maure, la acongojada madre de Sebastián en medio de su dolor.

Fue luego de tres horas desde que los niños desaparecieron, cuando se presentaron funcionarios del Cpbez y luego del Cicpc quienes tomaron evidencias y ordenaron un cerco policial en los perímetros de la ciudad, según refirió el secretario de Seguridad, Jairo Ramírez, quien añadió que se coordinó con las fuerzas militares, para controlar las terminales áreas y las vías de salida hacia Colombia.

Por su parte, el comisario Ángel Ávila, director encargado de Polimaracaibo, manifestó que todos sus funcionarios fueron alertados del hecho y están atentos en la terminal terrestre para verificar algún permiso de viaje sospechoso.

Los familiares de los niños presumen que la mujer responsable sacó a los bebés por las escaleras de emergencia, ya que en esa zona no hay vigilancia y se abren fácilmente las puertas.

Asimismo, manifestaron que la miliciana supuestamente implicada en el hecho, dejó su bolso olvidado y en él se encontraban un par de sábanas y la historia médica de una quinta paciente, a la cual presumiblemente le robarían a su hijo. Ese bolso fue hallado por Joselyne Maure, madre de Sebastián, quien aseguró que en ese instante una compañera de la militar trató de recuperarlo, pero fue en vano.

Dolor de madre

Nairily Jerardino, madre de Shnneider, expresó ahogada en llanto, que la responsable fue una mujer que estuvo todo el día en el cuarto piso compartiendo con las enfermeras, médicos y milicianos. «Nunca pensamos que la enfermera se lo iba a llevar», comentó desconsolada; e indicó que incluso le dijo a la supuesta enfermera: «Cuídalo mucho». Añadió desesperada mientras secaba sus lágrimas, que en la noche oyó el llanto del bebé y salió a preguntarle a la enfermera de guardia por el niño, y ésta le contestó: «¿Cuál bebé?». Allí el mundo entero se le vino encima.

Joselyne Maure, madre de Sebastián, aseveró que «la raptora mantuvo siempre conversaciones con el resto del personal del hospital; incluso tenía el uniforme azul que todas llevan y hasta se presentó como pediatra. Es una mujer gordita de cabello ondulado y de color castaño, de entre 30 y 37 años de edad. Y me dijo que se llevaba al bebé para realizarle unos exámenes». 

Respuesta oficial

El secretario de Seguridad y Orden Público, Jairo Ramírez informó en rueda de prensa en compañía de todas las autoridades de seguridad de la región, que repudian profundamente este acto contra los menores y que se habían activado todos los mecanismos de seguridad en la región para dar con el paradero de los recién nacidos.

De igual modo, detalló que por el caso fueron llamados a declarar en el Cicpc dos milicianos, dos médicos y dos enfermeros, «al lugar tienen entrada 15 médicos y existen controles de acceso en el área», manifestó el secretario de Seguridad quien añadió que se está investigando cómo se logró romper el protocolo de seguridad del hospital. Jairo Ramírez descartó la complicidad interna, aunque reconoció que los protocolos de seguridad en el área maternal fueron violentados, ya que para sacar a un niño de cualquier centro asistencial, el control es estricto.

MP inició investigaciones

El Ministerio Público comisionó a la fiscal 35º del estado Zulia, Nadia Pereira, para que dirija la investigación relacionada con los tres recién nacidos raptados en horas de la noche del pasado domingo 1º de diciembre, en el Hospital Chiquinquirá de Maracaibo. En ese sentido, la fiscal coordina las experticias técnicas practicadas por funcionarios del Cicpc, orientadas a determinar las responsabilidades penales derivadas de este hecho. Entre las diligencias ordenadas se encuentra la inspección y fijación fotográfica del sitio del suceso, y se realizarán entrevistas a testigos y al personal de seguridad del mencionado centro de salud.

Familiares de los menores reclamaron a las autoridades por el rapto de los menores.

Los pequeños raptados Cielimar, Sebastián y Shnneider.

Nairily Jerardino, madre de Shnneider, en las afueras del hospital clamaba por el paradero de su pequeño.

Fotos: Rafael Parra

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