Matan a dos amigos después de dejar a sus novias en el municipio Colón

14 A
1 de marzo, 2017 - 10:17 am
Edwin Urdaneta / [email protected]

Ambos vivían cerca del lugar donde los tirotearon. Presumen que se trate de una venganza

Foto: Edwin Urdaneta

Sur del Lago — La funesta noche carnavalesca fue testigo silente, el pasado sábado en el municipio Colón, cuando luego de un festejo popular, dos jóvenes fueron asesinados con tiros de gracia, tras dejar a sus novias resguardadas en un domicilio.

El hecho de sangre tuvo lugar en la vía principal del caserío platanero de Mosioco, en la parroquia Urribarrí de Colón.

Rubén José Domínguez Guerrero (17) y su amigo Gerson David Miranda Ortega (15), ambos novios de unas hermanas, a quienes momentos antes dejaron en su vivienda, fueron las víctimas del doble homicidio.

Según la policía, en la retirada casa de las jovencitas, los sicarios accionaron macabramente sus armas de fuego tras una emboscada.

Acorralados

Los bajaron de las unidades, los colocaron boca abajo y en un santiamén vaciaron los fusiles con la saña de una venganza de los mil demonios. Gerson y Rubén tenían siete y ocho tiros respectivamente en la cabeza. Allí dejaron los cuerpos, borbotando linfa, a lado de las motocicletas, marca Jaguar, una roja y otra azul.

Amigos que se percataron de la tardanza de los infortunados y otros que pasaban por la vía, fueron quienes anunciaron la trágica noticia a familiares y vecinos, unos kilómetros más adelante en el poblado rural de El Laberinto, donde la tristeza pobló cada hogar.

Y es que ambos residían en la calle principal y a no menos de una cuadra de distancia, por lo que dos funerales signaron las fiestas carnestolendas en el apartado sector.

Sin resignación

Las preguntas hechas por familiares y allegados estaban cargadas de indignación.

No había porqués que calmaran los ánimos de madres y hermanos, que desconsolados gemían las pérdidas, más para las hermanitas novias de los occisos, quienes sintieron quedarse viudas antes de casarse.

Los abatidos laboraban en fincas deshijando plátanos y otros quehaceres similares. Rubén ya era bachiller y Gerson laboraba con su padre en las labores campestres.
Una comisión del Eje de Investigación de Homicidios del CICPC, base San Carlos, se encargó de colectar las evidencias, entre ellas las motocicletas que fueron levantadas de la escena antes de tiempo.

Cuando los amigos iban a notificar el crimen, uno de ellos sufrió un accidente y pasó a la unidad de urgencias del hospital de Mérida.

Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados en la unidad móvil de medicina forense hasta la morgue del Hospital de Santa Bárbara y posteriormente a la morgue de LUZ.

Suspenso

Hasta los momentos los sabuesos de la policía científica continúan con las investigaciones para dar con el paradero de los verdugos, quienes tras cometer el crimen huyeron del sitio sin dejar rastro alguno.

El móvil que cobra mayor fuerza en este hecho es la venganza, sin embargo, las autoridades nos descartan otras hipótesis.

Comente