Les dieron «balín» a dos amigos y salieron con lo que robaron

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2 de diciembre, 2013 - 1:06 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Juan Alberto Lombana, de 37 años y Éver Jackson Villalobos Vílchez, de 21, compartían en el centro recreativo propiedad de una de las víctimas. Los atracadores son dos azotes de raza wayuu según vecinos del sector.

Maracaibo — Este sábado aproximadamente a las 9:00 de la noche dos sujetos irrumpieron en la granja Virgen del Carmen, ubicada en la bifurcación Los Tanques del Inos, al lado de la cañada Iragorry, parroquia San Isidro, y desenfundaron sus armas para mostrar que sus intenciones era llevarse todo lo que pudieran. Arremetieron a golpes contra uno de los propietarios del lugar y un amigo de éste que se encontraba en las instalaciones.Tras propinarle una golpiza a uno de los propietarios y a un amigo, les dispararon en repetidas oportunidades, despojándolos de todas sus pertenencias y huyendo del lugar.

Las víctimas quedaron identificadas como Juan Alberto Lombana, de 37 años, socio del referido centro recreativo desde hace dos años y Éver Jackson Villalobos Vílchez, de 21 años, quien estaba desde tempranas horas reunido en el sitio con Lombana.

Dos indígenas presuntos homicidas

Darwin Villalobos, el otro propietario de la granja, llamó en reiteradas oportunidades a Lombana y le preocupó que no respondiera el teléfono por lo que se fue a la propiedad —el reloj marcaba las 10:30 p.m.— cuando llegó a encontrarse con la escalofriante escena de los cuerpos de Lombana y su primo Éver Jackson tendidos en el suelo de una de las habitaciones.

Policarpa Lombana, madre de Juan Alberto, relató: «Su socio me llamó en la noche para decirme que mi hijo estaba muerto. Desde hace dos años compró esa granja, un centro recreativo-restaurante. También criaba peces y gallinas, no tenía enemigos», dijo entre lágrimas la señora mientras describía al mayor de sus tres hijos.

Algunos vecinos vieron a los hampones e informaron a las autoridades que se trata de dos hombres de la etnia Wayuu que tienen azotada la zona.

Fotos: Gabriela Sanz

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