En el Zulia se mata o se muere por dinero

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12 de mayo, 2014 - 1:57 pm
Redacción Diario Qué Pasa

El sicariato se ha convertido en el fenómeno criminal que atemoriza a los zulianos. Conflictos pasionales, deudas con mafiosos, desacuerdos personales o tomar la justicia por cuenta propia son las causas más comunes de los asesinatos en el Zulia

Zulia —
Hacen 20 años que se estrenó en Venezuela la película Sicario, para ese entonces —1994— la trama resultó muy alejada a la realidad del venezolano, el filme narraba cómo las mafias del narcotráfico entrenaban en Colombia a jóvenes para asesinar por encargo en Caracas.

Desde finales de los 90 la lista de los venezolanos que han sido «sicariados» ha aumentado velozmente, el hecho de que existan personas dispuestas a matar y otros capaces de pagar para quitarle la vida a alguien, ha generado que el sicariato sea parte de la cotidianidad del venezolano. Mientras más violencia exista en el país, menor tiene el costo de una persona.

Diariamente las páginas de sucesos de los periódicos se tiñen de sangre y narran cómo los sicarios acaban con la vida de los venezolanos. El modus operandi ha sido el mismo desde que la muerte por encargo pisó suelo venezolano.

Básicamente operan de dos maneras, siempre con el objetivo claro de eliminar a la persona, en el primero de los casos hacen como Jairo —protagonista de Sicario—, quien adoptó el sicariato como una forma de sobrevivir de la marginalidad; en el segundo caso son exintegrantes de cuerpos policiales o militares con formación y experiencia.

Los móviles de los sicariatos van desde un conflicto pasional, hasta simples deudas, desacuerdos personales o simplemente hacer justicia por cuenta propia. Quien manda a matar lo hace únicamente para evitar verse involucrado en el hecho, por eso paga. La suma de los elementos no falla: tienen la cara tapada, nadie los ve y no los reconocen; resultado: el asesinato queda impune. Es habitual que dejen pistas falsas que incriminen a cualquier otro delincuente o persona que esté en contacto con el ajusticiado.

Los sicariatos afectan a todos los ciudadanos y este fenómeno no está politizado. El Gobierno ha puesto en funcionamiento varios planes de seguridad que han funcionado, pero no por completo. En contraste, el ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, dijo que gracias a las políticas de seguridad implementadas en Venezuela con el trabajo articulado entre la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB), el índice criminal ha disminuido en todo el territorio nacional.

En dos ruedas para matar

En Maracaibo los asesinatos están a la orden del día, el oeste de la entidad ha estado amenazado con una ola de sicarios. Los barrios Integración Comunal, Las Marías, Los Robles, Chino Julio, El Mamón y El Marite son los más peligrosos, donde varios asesinatos a manos de «motosicarios» ocurren a diario.

Entre los casos más sonados está el crimen de Krystal Zambrano (22), quien tenía ocho meses de embarazo cuando fue asesinada el 9 de marzo en el sector Bello Monte, la joven recibió cinco impactos de bala en la espalda. Según versiones de los testigos del hecho, los antisociales —quienes iban a bordo de una motocicleta— buscaban a su esposo, quien «se encontraba en malos pasos», pero como la encontraron a ella primero descargaron sus armas en su contra.

El mes de mayo cerró la cifra de los sicariatos en Maracaibo con el ajusticiamiento de Óscar Andrés Canaán Zuleta (34), quien fue asesinado a mano de dos hombres a bordo de una motocicleta que le propinaron cuatro disparos en su humanidad. Canaán Zuleta estaba vinculado con los casos «La Vuelta», el tiroteo en el restaurante Dish Gourmet, el narcotraficante asesinado en Tony Rom’as y el tráfico de cocaína incautado en un barco en Francia, donde uno de sus hermanos está tras las rejas.

¿Crimen o venganza?, estas son las hipótesis que manejan abogados penalistas para encontrar la explicación a este sicariato, ya que es el método utilizado por narcotraficantes cuando pierden la droga o cuando no reciben el dinero por su venta. Los narcos lanzaron su advertencia… quieren los más de 200 kilos de cocaína incautados en Francia o los 20 millones de dólares en que está valorada.

El sur «rojo, rojito» de sangre

El municipio San Francisco no escapa de la inseguridad, barriadas como Los Cortijos, La Polar, La Popular, Ma′ Vieja, Betulio González, Negro Primero y algunas urbanizaciones de la entidad, son los escenarios preferidos por delincuentes en dos ruedas para ajusticiar a cuanta persona mantenga alguna deuda con mafias organizadas en el municipio.

A Lander Aníbal Galué (57) lo acribillaron el 14 de febrero a las 8:00 de la noche en el barrio Betulio González. Galué recibió más de 20 disparos de varios gatilleros que se desplazaban en una motocicleta. Fuentes policiales indicaron que lo mandaron a matar por no haber cancelado una fuerte suma de dinero.

La sangre volvió a correr el viernes 5 de abril, cuando cuatro hombres a bordo de dos motocicletas ingresaron a la casa de Steven Chourio (22) y le sentaron un tiro en la cabeza, segándole la vida instantáneamente. Una presunta deuda wayúu sería el detonante del sicariato de Chourio, quien era taxista y presuntamente habría arrollado a un hombre de la etnia  en Falcón, dándosele a la fuga.

La Cañada tierra de sicarios

El 5 de enero empezó la «guerra» entre dos poderosas bandas de mafiosos que se dedican a la extorsión y sicariato de empresarios del ramo de la construcción y el petróleo en La Cañada de Urdaneta. La lucha por el control del territorio ha vuelto al municipio tierra de sicarios. Durante los primeros meses del año autoridades han contabilizado más de 240 muertes por encargo.

Uno de los casos que más conmocionó al municipio fue el doble crimen donde murieron Ángelo Ortigoza (32) alias «El Papa» y Ángel Ocando (42), ambos  fueron asesinados dentro de una camioneta Ford, modelo Pick-Up de color negro a mano de varios motorizados. Los hombres recibieron más de 40 disparos, gran parte de ellos en el rostro. Extraoficialmente se conoció que pudo tratarse de una venganza en contra de uno de las víctimas, versión que no fue confirmada por ningún organismo policial.

A finales de marzo, «El Chicho» fue acribillado por dos «motosicarios» que sin mediar palabra le dispararon más de diez veces en su cuerpo, dejándolo malherido en la carretera. Fue trasladado hasta el Hospital General del Sur donde falleció minutos después. El CICPC manejó como móvil del crimen el ajuste de cuentas.

Machiques de Perijá sin justicia

Habitantes de Machiques de Perijá exigen justicia debido a la gran cantidad de sicariatos que quedan impunes en la localidad. Solo en los primeros meses del año, se registraron más de 40 homicidios; es decir, uno cada tres días.

En enero, varios motorizados sacaron de la casa de su suegra a José Luis Silvera Suárez (27) y a pocos metros le propinaron siete disparos en su cuerpo. En febrero cayó Roger Hernández (20) a manos de dos hombres a bordo de una moto, más de 10 impactos de bala recibió el joven. A principios del mes de marzo, José Daniel Mendoza (16) regresaba de su casa cuando fue sorprendido por motorizados, recibió un disparo que acabó inmediatamente con su vida. En abril, tres motorizados acabaron con la vida de Omar Piñeiro (26), el hombre fue sorprendido por el trío de delincuentes en su residencia, quienes les dispararon en numerosas oportunidades.

El mes de mayo inició con el asesinato del comerciante Oswaldo Morales (32), quien fue perseguido por varios motorizados portando armas largas, que le hicieron alrededor de 4O tiros en su humanidad. Familiares aseguraron que lo confundieron con un peligroso narcotraficante de Machiques de Perijá.

COL y Sur del Lago sangrientas

Los municipios Miranda, Santa Rita, Cabimas, Simón Bolívar, Lagunillas, Valmore Rodríguez y Baralt, pertenecientes a la Costa Oriental del Lago; y los ayuntamientos Jesús María Semprún, Catatumbo, Colón, Francisco Javier Pulgar y Sucre en el Sur del Lago, no escapan de la realidad que viven los zulianos.
A diario se pueden observar sicariatos a la luz del día. Residentes han declarado que no pueden salir de sus viviendas luego de las 8:00 de la noche porque son amedrentados por sicarios.

Con tiros en la cabeza asesinaron en una residencia de la calle El Progreso del casco central de Cabimas, a Génesis Casanova (22); su pareja, Mauricio Pereira (39) alias «El Piyo» y a su amigo Adalberto, mejor conocido como «El Papito». Dos hombres a bordo de una moto llegaron al lugar, mientras uno esperaba afuera el otro acribilló al trío dentro de una habitación.

A finales de marzo, sicarios asesinaron a «El Parmalat», temerario delincuente integrante de las bandas más peligrosas del Sur del Lago. El hombre, identificado como Luis Miguel Barrios (23), fue localizado muerto con múltiples impactos de bala en un terreno baldío de la población de Santa Bárbara del Zulia.

EL DATO

El artículo 44 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento del Terrorismo establece que en la modalidad de sicariato, «quien cometa un homicidio por encargo o cumpliendo órdenes de un grupo de delincuencia organizada, será penado con prisión de 25 a 30 años. Con igual pena será castigado quien encargue el homicidio».

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