La muerte empañó la alegría de una familia que pasaría un día en el río

Día de recreación familiar lo convirtieron en tragedia unos gnb

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23 de enero, 2017 - 9:51 pm
Mayerlin Barboza / [email protected]

En el vehículo viajaban 17 personas, entre ellas tres niños. El hecho dejó como saldo un muerto y un herido. La comunidad hirió a dos gnb (presuntos culpables)

Foto: Mayerlin Barboza

Maracaibo — El reloj marcó las 4:00 de la mañana y la familia González se dispuso a abordar un vehículo, con el que minutos más tarde recogerían a algunos amigos casa por casa y luego se dispondrían a disfrutar de un día en el río.

Lo que éstos jamás se imaginaron es que la desgracia los arroparía y que regresarían a casa enlutados, sin ni siquiera haber visualizado las aguas del torrente en el que pretendían sumergirse.

Una balacera cobró la vida de Carlos Rincón, de 40 años, quien conducía el vehículo, marca Ford, modelo Tritón, color vinotinto, placas A66CY9H, e hirió a Andrés Urdaneta (25), uno de los tripulantes del automotor.

De acuerdo a testigos de lo ocurrido, Rincón conducía el automóvil a tempranas horas de la madrugada, por lo que la carretera aún estaba muy oscura, en el camino hacia el río, exactamente en la vía a Los Lirios, parroquia Antonio Borjas Romero, avistaron otro vehículo estacionado en el lindero de la avenida, sin ningún tipo de luz, ni cono señalético. En vista de lo extraño que parecía ser el automotor, las víctimas creyeron que podrían ser atracadores, el conductor —siguiendo los consejos de su madre— aceleró la velocidad del camión y acto seguido se desprendió desde el «extraño» automóvil la balacera que puso fin a su alegría. El vehículo resultó ser una unidad patrullera de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), y los «gatilleros» dos de sus funcionarios.

Furia comunal

La madre del hoy occiso informó que en vista de lo sucedido le exigió a los funcionarios que trasladaran a su hijo hacia un centro asistencial para que le salvaran la vida.

Los agentes acataron la petición y a bordo de la unidad patrullera llevaron a Rincón hasta el Centro de Diagnóstico Integral La Plateja III, en donde ingresó sin signos vitales tras haber recibido tres impactos de bala en la cabeza, pero no contaron con que su víctima era «muy querida» en la zona, cuyos habitantes no titubearon para golpearlos, apedrearlos, palearlos y lograron herirlos gravemente, quedando recluidos en el mismo centro médico, lugar en el que también los vecinos quemaron la patrulla.

Dolor y lamentaciones 

El desconsuelo en los ojos de la familia de Carlos Rincón era imposible de ocultar. Entre lágrimas recordaron como a tempranas horas del día prepararon «arepitas, sopa y mucha más comida» para degustar en medio de la recreación a la que iban, a Rincón lo describieron como «un hombre intachable, buen hermano, amigo e hijo».

De Urdaneta se conoció que fue trasladado hasta la emergencia del Hospital Universitario de Maracaibo a fin de que sea tratado por el balazo que recibió.

Rincón se desempeñaba como transportador de mercancía en general, a nivel nacional, para la empresa Hermanos RyR. Deja tres hijos menores y un duelo total entre sus allegados.

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