Asesinaron a latonero cuando salía de una tasca

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5 de octubre, 2015 - 3:45 pm
Redacción Diario Qué Pasa

La tasca El Ñapo se encuentra ubicada en el centro comercial que se encuentra al lado de las residencias San Martín

Foto: Cortesía

Énderson Antonio Salas García, de 23 años, fue asesinado de un tiro en el pecho ayer a las 3:30 de la madrugada cuando salía de la licorería El Ñapo, ubicada al lado de residencias San Martin, en la avenida El Milagro. Gustavo Salas, hermano de la víctima, dijo que tras salir del establecimiento observaron una disputa «nosotros intentamos esquivar a los que estaban peleando, cuando de repente pasó un carro vola’o haciendo disparos». Refirió que los ocupantes del vehículo dispararon en cinco oportunidades. Su hermano recibió un tiro que le causó la muerte

Maracaibo — Una noche que comenzó para Énderson Antonio Salas García, de 23 años, entre tragos y buena camaradería culminó en desgracia luego de que al salir de una tasca, ubicada en la avenida Milagro  a la altura de Doctor Portillo, recibiera un tiro en el pecho que apagó la luz de sus ojos.

Gustavo Salas, hermano de la víctima, narró que él junto a Énderson y dos amigos más se encontraban ingiriendo bebidas alcohólicas dentro de la tasca El Ñapo, ubicada en el centro comercial que está al lado la residencia San Martín.

Salas detalló que como a las 3:30 de la mañana decidieron regresar a sus hogares y cuando salían se toparon con una riña en el estacionamiento, «nosotros intentamos esquivar a los que estaban peleando, cuando de repente pasó un carro vola’o haciendo disparos», reseñó.

Desde el automotor que al parecer era de color negro según Salas, efectuaron cinco disparos, de los cuales uno impactó en el pecho de su hermano.

Vida truncada

El hombre fue socorrido por una ambulancia de los Bomberos de Maracaibo y trasladado al Hospital Universitario de Maracaibo, pero falleció a los pocos minutos de su ingreso.

Según contó el hermano de la víctima este le pedía en medio del desespero que no lo dejara morir, que lo ayudara. Gustavo afirmó que su hermano «no merecía morir de esa forma». Destacó que era la segunda vez que iban al lugar a tomar unos tragos.

El hoy occiso dejo en orfandad un niño, residía en el sector Socorro, era el menor de cuatro hermanos y trabajaba en un taller de latonería y pintura.

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