Acribillaron a dos hermanos en Colón

1348_22AAAAAAAAAAAAA
18 de agosto, 2014 - 3:41 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Fotos: Edwin Urdaneta

A Juan Carlos Barrios Rivero (35) lo masacraron a balazos frente a una bodega y a Luis Peña Rivero (22) le dispararon dentro de un platanal. Al menos nueve casquillos de bala colectaron peritos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).

Vecinos escucharon la ráfaga de tiros, pero nadie quiso salir averiguar por temor a correr con la misma suerte.

Sur del Lago — Al caer la madrugada de este sábado, una ráfaga de tiros dejó atónitos a los vecinos del sector Caño Muerto de la parroquia Urribarrí, municipio Colón del estado Zulia. Nadie quiso salir a conocer el mortífero origen de aquel aniquilador sonido.

Sin embargo, la curiosidad embargó a más de uno y a las 6:00 de la mañana, lugareños dieron parte a la policía del estado, indicando que se trataba de dos sujetos, a quienes habían asesinado a tiros en la vía pública, a escasos 200 metros del cementerio de Caño Muerto, en Colón.

Eran hermanos y cuidaban una finca ubicada en la vía La Fortuna, metros más adelante de la escena del crimen.

Quedaron identificados como Juan Carlos Barrios Rivero, de 35 años de edad, y Luis Peña Rivero, de 22 años.

A Juan Carlos lo masacraron a balazos frente a una bodega sin nombre. En las paredes quedaron los orificios dejados por sus verdugos.

El hombre tenía una botella de aguardiente oculta en su pantalón. Mientras que a 30 metros estaba Luis, en las mismas circunstancias, dentro de un platanal. Al menos nueve casquillos de bala colectaron peritos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) subdelegación San Carlos de Zulia. Analizan el tipo de arma usada en el doble asesinato.

Rosa Beatriz García Ibáñez, esposa de Juan Carlos, dijo que ambos residían en el sector Chama Lago de la parroquia Simón Rodríguez del municipio Francisco Javier Pulgar y tenían tres hijos de 4, 6 y 9 años, respectivamente. Ambos residían en Sabana Mendoza, estado Trujillo, y decidieron hace seis meses, echar raíces en el Sur del Lago.

«No tenían enemigos, ellos seguro que estaban bebiendo y los confundieron, quiero que se haga justicia. Dios mío por qué te lo llevaste y ahora esta carga de estos hijos. Te amo», decía desesperada a las afueras de la morgue del Hospital Santa Bárbara, donde expertos en criminalísticas analizaron la entrada y salida de los proyectiles de ambos hermanos.

Comente