Acribillan a herrero delante de su familia

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18 de mayo, 2015 - 7:20 pm
Redacción Diario Qué Pasa

El infortunado era según sus familiares un hombre de bien, están sorprendidos por la muerte de Orozco

Foto: Edwin Urdaneta

El sicario le propinó varios tiros y no conforme con eso, el «motogatillero» regresó para asestarle el tiro de gracia

Sur del Lago — Plomo parejo. Otra víctima muere a tiros en Santa Bárbara de Zulia. Y es que recién terminó una fiesta familiar, siendo apenas las 8:00 de la noche, a un respetable herrero lo acribillaron delante de su familia. Algo insólito.

La música cesó, las cervezas se agotaron, era hora de dormir, sin embargo, lo que parecía alegría se tornó en desgracia cuando un «motogatillero» bajó de la unidad de dos ruedas, se dirigió hacia Javier Orozco Camaña, de 44 años de edad, y literalmente vació su arma sobre él.

Todos corrían despavoridos al presenciar la atroz escena.

Sin respeto

No conforme con ello, el sicario y su acompañante «furrearon» la moto, de nuevo regresaron y sobre el moribundo cuerpo dieron el tiro de gracia al herrero, partiendo hacia rumbo desconocido. No obstante, hicieron una ráfaga de tiros por doquier e hirieron a un joven que esperaba transporte público.

Los hechos se registraron en la calle 3 del sector Juan Pablo Segundo de la parroquia Santa Bárbara, municipio Colón. El joven herido en el antebrazo izquierdo responde al nombre de Erick Gabriel Vivas Carrizo, de 16 años. La bala solo lo rozó. Mientras que el parte forense determinó al menos ocho impactos de bala en la humanidad de Javier.

Investigación

El procedimiento lo llevó la División de Investigación de Homicidios Zulia del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).

La familia atónita y vecinos coinciden en que a Orozco lo confundieron con un tipo de la mala vida que, presuntamente, serían similares fisionómicamente.

Hombre de bien

Orozco gozaba de buena reputación, cariño, afecto y jamás se le asoció a hechos delictivos.

El infortunado era oriundo de Banco Magdalena, Colombia. Dejó cinco hijos huérfanos.

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