Incomunicados en el barrio 5 de Julio por destrucción de pasarela

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4 de diciembre, 2014 - 7:09 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Ludis Bandera, Dubis Villalobos, Franklin Hernández, Rubén Vergara y Carlos Castillo, denunciaron que así está el estado de la pasarela

Foto: Ana Moreno

Ahora hay quienes se exponen a atravesar la pasarela y caerse a 10 metros de profundidad. Esperan ayuda de algún ente gubernamental.

Maracaibo — Los habitantes de los barrios 5 de Julio I y II, y zonas adyacentes; así como estudiantes de los liceos Alonso Pacheco y Coquivacoa se encuentran afectados, luego de quedar incomunicados por la destrucción de la antigua pasarela ubicada cerca de la estación El Guayabal del Metro de Maracaibo, hecho que presuntamente fue ordenado por un empresario que reside en la urbanización El Guayabal.

Según alegaron los afectados que llegaron a la sede de QUÉ PASA a denunciar lo sucedido, esta pasarela tiene unos 30 años de antigüedad y por allí pasan las aguas servidas de la cañada Morillo; además, transitaban cientos de personas diariamente.

Reclamo

El responsable de la destrucción, a quien los denunciantes identificaron como Lin Arias y tiene escasos años residiendo en la urbanización El Guayabal, decidió el pasado 22 de noviembre cancelar el pago de unas cuadrillas para que destruyeran la pasarela y para justificar el hecho, argumentó que quería hacer de la urbanización El Guayabal —donde reside— un circuito cerrado.

Dubis Villalobos, una de las afectadas, expresó que «vivir sin la pasarela se ha hecho una situación insostenible, ya que para poder entrar y salir de la casa tenemos que dar una vuelta de casi tres kilómetros. Sin embargo, hay peatones más arriesgados, especialmente niños, quienes para evitarse el maratón se guindan por el borde de la pasarela, expuestos a caer a diez metros de profundidad en las aguas de la cañada Morillo».

Carlos Castillo, otro de los afectados, dijo que han acudido a la Alcaldía de Maracaibo, así como a la Intendencia, con el fin de buscar una solución a este problema, pero las respuestas aún no llegan. Ellos se conforman con que la justicia le haga pagar al hombre por su responsabilidad de destruir dicha instalación.

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