Fervor chiquinquireño trasciende fronteras

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18 de noviembre, 2015 - 12:32 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Fotos: Miguel Romero / Hayleén León

Sus fieles aseguran que son innumerables los favores concedidos por la madre de Dios al pueblo zuliano, y que su intercesión ante Dios es indudable

«Lavando una viejecita a orillas de nuestro Lago/ Ella tuvo un gran hallazgo pues se encontró una tablita/ Terminada la faena a su  casa la llevó/ la tinajita tapó pa salvarla de la arena».

Así comenzó hace a 306 años la historia de la advocación mariana de nuestra señora del Rosario de Chiquinquirá como Patrona del Zulia, la que plasmada en aquel retablo, se ha convertido en el mayor impulso de fe y consuelo del pueblo zuliano, trascendiendo fronteras y cobijando cada año más y más creyentes de su amor e intercesión.
Así lo expresan en palabras y acciones quienes por tradición familiar, milagros concedidos o simplemente elección divina, le sirven a la Virgen de muchas formas.

Un ejemplo de ello es Yeferlin Hernádez, de 21 años de edad, quien tiene 10 años comprometida con la iglesia y la China: «Mi madre siempre fue devota a la Virgen, ella nos traía a mi hermano y a mí desde pequeños, él con el tiempo se convirtió en servidor de María y yo me uní a las hijas de María. Actualmente soy catequista, preparo a los niños para recibir su primera comunión y formo parte del grupo de protocolo. Vengo constantemente y durante las fiestas patronales estoy aquí a diario, no puedo hablar de un milagro  o de algo en especial que me haya ocurrido con respecto a la Virgen, solo puedo decir que me gusta servirle», manifestó.

La rutina no mata la fe

Con la misma emoción, Claret Sánchez, perteneciente a uno de los más de 15 grupos de apostolado de la Basílica, asegura que pese al ajetreo de la ciudad marabina, y las dificultades de todo tipo que puedan tener los zulianos, el agradecimiento y amor a la Virgen no se mitiga sino que aumenta: «Yo tengo años viendo como cada año se multiplica el número de personas que asisten a la iglesia a dar gracias a la Virgen, por su acompañamiento y misericordia  no sólo de Maracaibo o el Zulia, sino de distintos estados, hasta de otros países. Cada vez son más los jóvenes que quieren unirse a los grupos de apostolado, la gente que se une a las acciones de beneficio social que hace la Basílica», acotó.

Por otro lado, también existen creyentes de la Reina Morena que aún sin ser laicos comprometidos, albergan en su corazón un profundo arraigo por su bendición. Tal es la situación de Luisana Fernández, quien antes de migrar del país, llegó a la Basílica en pos de la bendición de la Chiquinquirá: «En pocos días me voy del país a Panamá, y no puedo irme sin la bendición de ella; traje un cuadro con su estampa para que el padre Eleuterio Cuevas me la bendijera y llevarla conmigo a donde quiera que vaya», manifestó con nostalgia la joven.

Trascendiendo frontera

El pasado 31 de octubre se celebró la tradicional Bajada de la Chinita, en la que ésta sale de su nicho, para estar más cerca de sus fieles hasta el 18 de noviembre cuando vuelve a su aposento.

Esta celebración por cuarta vez tuvo lugar en la Plaza San Pedro, Ciudad del Vaticano, durante el Ángelus dominical oficiado por el papa Francisco. En la acostumbrada homilía, el Papa abrió un significativo paréntesis para darle su bendición a la réplica de la tablita; posteriormente, la Virgen fue escoltada por sus fieles en la plaza San Pedro, con el fin de hacer un acto similar a su tradicional Bajada en Maracaibo.

De igual modo, una bandera venezolana gigante fue desplegada durante la ceremonia mientras sonaba gaita zuliana, y la estampa de la Virgen recibía la bendición del Papa Francisco.

Cabe destacar que en Roma, venezolanos devotos, pertenecientes a las asociaciones «Viva Venezuela», «Los Panas» y «Ensamble Venezuela», hicieron posible la celebración de la Feria de la Chinita el domingo 16 de noviembre en la parroquia San Vincenzo Pallotti, sin fines de lucro y en la que se realizó la tradicional misa con gaitas en honor a la Chinita, así como un mercado artesanal y gastronómico.

De igual modo, desde hace 12 años en Madrid, España, se celebra el 18 de noviembre el Día de la Virgen de Chiquinquirá de una manera muy similar a la que se hace en Maracaibo; con una misa y luego una serenata gaitera. En Colombia, el día de la Chinita también es celebrado, pero el 9 de julio. Mientras que en la actualidad, en todos los países del mundo, grupos de venezolanos se reúnen los 18 de noviembre para rendirle honores a esta advocación mariana.

Año de la misericordia

Cabe destacar que este año, las fiestas patronales han estado dedicadas a la misericordia, debido a la iniciativa del papa Francisco de darle apertura al año de la misericordia en el 2015 y así sensibilizar a la sociedad mundial sobre el dolor humano, una misericordia orientada especialmente, hacia las dificultades que viven en la frontera quienes pertenecen a nuestras etnias indígenas. Así lo indicó el Párroco de la Basílica, Eleuterio Cuevas: «Hemos querido dedicar la bajada de la virgen del Rosario de Chiquinquirá a la etnia wayuu, productiva y nativa, y así resaltar lo que significa ésta para el Zulia y para la iglesia».



Programación

En el templo de nuestra señora de Chiquinquirá, desde ayer 17 de noviembre comenzaron a celebrarse las vísperas del día de su aparición. A las 12:00 del mediodía hubo un Estallido de Alegría Chiquinquireña, en el que con repiques y fuegos artificiales, se conmemoró la renovación de la imagen de la Virgen en la tablita. Posteriormente, a las 5:00 de la tarde se realizó una eucaristía; y desde las 9:00 de la noche y hasta las 11:45 de la noche, se efectuó la tradicional serenata gaitera para la Reina Morena.

Al amanecer de hoy 18 de noviembre, se le cantaron las mañanitas a la Virgen desde la 12:00 de la madrugada. A las 2:00 de la madrugada, comenzaron las misas cada hora hasta las 10:00 de la mañana (nueve misas seguidas); hasta las 5:00 de esta tarde, cuando se llevará a cabo la eucaristía pontifical, que al culminar, abrirá paso a la tradicional procesión.

«La fe se masifica en el Zulia y el mundo ante la Reina Morena».

Fieles buscan la bendición de la Virgen de Chiquinquirá.

«La distancia no impide que el fervor mariano brote y se extienda».

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