Anciana que esperaba por GMVV se quedó sin hogar

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3 de junio, 2016 - 12:56 pm
Redacción Diario Qué Pasa

La residencia entera sucumbió bajo las llamas y todas las pertenencias de la familia se quemaron en el accidente

Foto: Rafael Rivas

Vecinos del sector San Sebastián piden ayuda para que la familia Meléndez obtenga su vivienda

Maracaibo — Hace cuatro años, Lesbia Meléndez, una abuelita de 64 años, derribó su casa a petición de la presidenta del consejo comunal San Sebastián III, de nombre Erika (tal como la identificaron vecinos del lugar, quienes no supieron aportar su apellido), por haber sido seleccionada por la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), para otorgarle una residencia digna. Desde entonces, la señora Lesbia improvisó un humilde ranchito de lata en la parte trasera del terreno que posee, mientras llegaban los recursos para construir su nueva morada.

Pero la espera se extendió por cuatro largos años en los que, según Lesbia, no recibió nada.

Para mayor desgracia de la familia Meléndez, este miércoles en horas de la madrugada, el cableado del ranchito que habitaba sufrió un cortocircuito que se convirtió en una llamarada que arrasó con todo.

Los electrodomésticos se achicharraron, las ollas se fundieron, muebles y ropa quedaron hechos cenizas, las herramientas de trabajo del hijo de Lesbia quedaron destrozadas, incluso, la mascota murió en el incendio que dejó a esta anciana y a su familia en la calle.

Miguel Lozaco, vecino, relató que «la familia no se quemó porque estaban afuera (en el frente de la vivienda) esperando que llegara el agua y se dieron cuenta cuando vieron la humareda y escucharon el ruido de los perros, cuando llegan corriendo trataron de romper la puerta para entrar, pero al derribarla el fuego casi los quema. ¡Se quedaron hasta rin ropa!», añadió Lozaco.

«Yo llamé a los bomberos y di la dirección para que vinieran. Hice una segunda llamada en vista de que no venían y me preguntaron que si el incidente era en un terreno, yo les dije que era una vivienda que se incendiaba, que llegaran lo más pronto posible. Después de dos horas fue que llegaron, cuando ya entre los vecinos habíamos apagado el fuego, ni siquiera hicieron la inspección correspondiente», informó Miguel Lozaco (hijo).

Foto: Rafael Rivas

 

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