La reforma trasciende de la alimentación

Productos escasos en Venezuela: «monstruos» para el organismo (II)

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11 de julio, 2016 - 8:13 am
Anaís Meleán / [email protected]

En una entrevista al doctor Hermes Huerta, oncólogo peruano, publicada en nota de prensa alusiva a este caso, asegura: «Se piensa que cuando la mujer se coloca el talco (mineral), puede llegar a mezclarse con la secreción de la vulva, avanzar y penetrar a la vagina, las trompas, llegar a la cavidad abdominal, y poder causar cáncer de ovario»

Foto: Agencias

Los efectos nocivos no solo se producen por el comer; pues la piel, otro órgano de gran importancia para el organismo al ser el más grande de todos, es tan absorbente de sustancias como el mismo sistema digestivo. En tal sentido, todo lo que a la piel llegue puede pasar al interior del cuerpo.

Muestra de este tipo de situaciones lo representa el emblemático caso de una condena de 72 millones de dólares de la Johnson & Johnson por el fallecimiento de una mujer por cáncer de ovario tras haber utilizado durante décadas polvo de talco para bebés como parte de su higiene femenina.

En una entrevista al doctor Hermes Huerta, oncólogo peruano, publicada en nota de prensa alusiva a este caso, asegura: «Se piensa que cuando la mujer se coloca el talco (mineral), puede llegar a mezclarse con la secreción de la vulva, avanzar y penetrar a la vagina, las trompas, llegar a la cavidad abdominal, y poder causar cáncer de ovario». Así pues, el talco, cual cajetilla de cigarrillos debería contener la advertencia de que su uso puede causar cáncer, tal como lo propone la Coalición para la Prevención del Cáncer: «La aplicación frecuente de polvos de talco en el área genital de la mujer aumenta sustancialmente el riesgo de cáncer de ovario».

Lo mismo ocurre con los bebés «pues las partículas de talco que viajan por el aparato reproductor femenino pueden durar muchos años en los ovarios, por lo que ayudarían a crear un ambiente ideal para las células cancerosas que posteriormente conllevarán a esta grave enfermedad».

Tales investigaciones con cifras como las del año 1971 cuando se pudo determinar el hallazgo de partículas de talco en un 75% de los tumores de ovario objeto del estudio, han causado alarma en la población por ser un producto de uso de más de una vez al día y desde los primeros momentos del nacimiento hasta la actualidad.

Volver a las sendas antiguas

Soleudin Olivares, cosmetóloga por tradición familiar y más de 25 años de experiencia en esta área, explica las ventajas de sustituir los productos industrializados por naturales, tal como lo hace ella junto a un equipo de trabajo con el cual se decide a vivir una nueva etapa en el aseo personal.

Olivares parte de las desventajas del uso diario de productos industrializados como desodorantes, talcos y cremas. «El ejemplo más cotidiano es el causado por los desodorantes que no permiten la transpiración, evita la humedad, tapona los poros, al mismo tiempo que no permite la expulsión de toxinas a través de la transpiración y si contienen talco pueden producir quistes o ganglios inflamados en las axilas; de hecho, ha llegado a asociarse directamente con el cáncer de mama».

De igual modo señaló que los aceites corporales o faciales son un plástico para proteger la piel de la deshidratación al mantener los niveles de humedad en su interior, «pero al mismo tiempo la asfixia e impiden su respiración; y por lo tanto pueden producir acné y envejecimiento prematuro de la piel».

Para ella, es urgente sustituir estos productos por otros totalmente naturales con aceites vegetales presentes en la naturaleza capaces de hidratar y nutrir mucho mejor y evitar así el envejecimiento de la piel. Opciones como el aceite de girasol, de coco, ajonjolí, cacao, trigo son alternativas faciales y corporales para mejorar la piel pues antes de asfixiarla la nutren.

Finalmente, la invitación es aprovechar el contexto nacional para dar un giro en los hábitos de vida, para desintoxicar el cuerpo de los «monstruos» como son; el azúcar, todos los productos provenientes de la harina de trigo, los lácteos en toda su variedad, los fármacos y otras drogas, los quemados y tostados, las grasas líquidas, el café, las adicciones y los aditivos químicos y colorantes, única forma de obtener la verdadera salud, individual y colectiva, la cual de seguro está al alcance de todos a pesar de la aparente crisis; todo depende de la formación de una conciencia sanadora y del desarrollo voluntario del dominio de los apetitos alienantes, todo con gran decisión y firmeza de propósito para emprender un vida nueva.

Haz de esta crisis la gran oportunidad para vivir mejor.

Efectos de los «monstruos»  El ser humano sin conciencia

El peor enemigo de la salud es un ser humano sin conciencia. Cada quien es su propio médico y hacer de su alimento su medicamento. «Las víctimas de los malos hábitos deben reconocer la necesidad del esfuerzo personal… Los que luchan contra el poder de los apetitos deberían ser instruidos en los principios del sano vivir… Solo viviendo en obediencia a los principios de la salud pueden esperar verse libertados de la ardiente sed de estimulantes contrarios a la naturaleza. Mientras confían en la fuerza divina para romper las cadenas de los apetitos, han de cooperar con Dios obedeciendo a sus leyes morales y físicas. Consejos sobre el régimen alimenticio pág. 437-438.

El azúcar

Considerada tan adictiva como la cocaína pues ambas producen fuertes efectos físicos y emocionales así como dependencia psicológica. Además el azúcar interfiere en los ataques cardíacos, la obesidad, la diabetes, la insuficiencia renal, las caries dentales, la ceguera, la hipertensión arterioesclerosis, cáncer, candidiasis, eczemas, síndrome premenstrual, la depresión, hambre descontrolada, el cáncer de páncreas, malnutrición, enfermedades cardiovasculares, comportamiento e hiperactividad y Alzheimer; solo por mencionar algunas; es decir, el azúcar es más dañino que la misma cocaína.

3) Harina de trigo

Esta semilla contiene una nueva proteína llamada gliadina, la cual es un opiáceo. Esta sustancia se une a los receptores opioides en el cerebro y en la mayoría de las personas produce adicciones, estimulando el apetito al punto de hacer consumir 440 calorías diarias que indiscutiblemente a la vuelta de un año se ganará sobrepeso. Además con tristeza se puede decir que el 90% del trigo consumido en el planeta es transgénico, realmente no es trigo.

4) Quesos y lácteos

Principal causante del cáncer. Irrita el sistema digestivo, produce cólicos, úlceras gastroduodenales, agrava la artritis, aumentan el riesgo de enfermedades coronarias y el nivel de colesterol en la sangre, la lactosa predispone a padecer enfermedades cardíacas, acelera la presencia de infartos y arterioesclerosis, además de cataras, entre otras.

5) Café

«El café produce un efecto inmediato. El sistema nervioso se excita bajo la influencia de estos venenos y en algunos casos, por un momento, el intelecto parece vigorizarse y la imaginación hacerse más vívida… Este sistema toma prestada energía de sus recursos futuros para usarla en el momento y todo ese vigor pasajero es seguido por una depresión consiguiente. La rapidez del alivio obtenido por el café es una evidencia de que lo que parece ser energía es tan solo excitación nerviosa y, por lo tanto, debe ser un daño para el organismo». Consejos sobre la salud pág. 81

6) Quemados y tostados

Según refiere el doctor Álvarez tapan el poco oxigeno que le quedan a las células para subsistir. Además de retardar el proceso digestivo y ser un alto productor de radicales libres (moléculas que dañan las células) los cuales provocan la propagación de células cancerígenas.

7) Aditivos químicos y colorantes

Causa adicciones, dificultad respiratoria, graves ataques y reacciones alérgicas, daños a las membranas digestivas y aumenta los riesgos cardíacos y cancerígenos.

8) Grasa o aceites saturados

Causante de obesidad, ateroesclerosis (acumulación de grasas en las arterias), enfermedades coronarias, accidentes vasculares y cerebrales, así como cáncer.

9) Fármacos, alcohol y tabaco

El uso del tabaco es un hábito que frecuentemente afecta el sistema nervioso de una manera muy poderosa. Ata a su víctima con ligaduras fuertes y esclavizantes. El hábito es más difícil de vencer… Su uso excita una sed de bebidas fuertes y en muchísimos casos establece el fundamento del hábito de beber licores… Los licores embriagantes y el tabaco han demostrado ser una terrible maldición para nuestra raza humana, no solo debilitan el cuerpo y confunden la mente, sino que rebajan la moral. Al ponerse a un lado el dominio de la razón, predominan las pasiones animales. Mientras más abundantemente se usen estos venenos, más brutal se volverá la naturaleza.

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