El país vive una reforma en pro de la salud

Productos escasos en Venezuela: «monstruos» para el organismo (I)

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10 de julio, 2016 - 8:28 am
Anaís Meleán / [email protected]

Ante esta realidad es muy fácil hacer de esta crisis una oportunidad para buscar alternativas, no solo para lograr un cambio drástico en la estructura económica del país sino incluso para obtener el bienestar físico, mental y espiritual

Foto: Cortesía

Desde el año 2015, Venezuela enfrenta una escasez de alimentos generada por una «guerra económica planificada por poderes extranjeros» y «ejecutada por sectores privados», de acuerdo a lo explicado por el Gobierno para justificar la crisis. Esta situación ha desaparecido de los anaqueles productos como los lácteos, azúcar, aceites, harinas, café, medicamentos e incluso artículos de aseo personal como champú, jabón de tocador, crema dental, entre otros; lo cual ha sido causa de un gran descontento popular y de un clamor por su aparición a cualquier precio.

Ahora bien, enfocando esta realidad con una óptica más positiva, se pueden notar cómo los productos escaseados resultan ser los más nocivos para la salud y no por casualidad también son pilares de la producción capitalista.

Ante esta realidad es muy fácil hacer de esta crisis una oportunidad para buscar alternativas, no solo para lograr un cambio drástico en la estructura económica del país sino incluso para obtener el bienestar físico, mental y espiritual al entrar en una verdadera reforma integral.

La crisis mata monstruos

El contexto nacional de desabastecimiento ha generado la búsqueda de nuevas opciones alimentarias en el cual se emigra de un modelo de consumo impuesto por la publicidad, a uno realmente más autóctono o ancestral, criollo y sano. Se trata de darle prioridad a la ingesta de alimentos naturales como yuca, papa, plátano, maíz como platos principales en el desayuno o cena y como contorno en el almuerzo.

Para ahondar en el tema del peligro del consumo de productos clásicos de la cesta alimentaria, el doctor endocrino y nutrólogo Carlos Álvarez, pionero de la Medicina Regenerativa en Venezuela, hizo una pausa en su agitada vida capitalina y desde la sede de su Escuela para Pacientes en Caracas respondió en exclusiva a QUÉ PASA las siguientes interrogantes:

– A su criterio, ¿Cuáles son los alimentos más nocivos para la salud?

– «Los nutrientes más nocivos para la salud (monstruos) son todos aquellos industrializados que no tienen ningún tipo de bioquímica que se adapte a las células y las células han tenido que defenderse de ellos».

– ¿Por qué los llama «monstruos»?

– Estos supuestos alimentos han sido investigados por nosotros por más de quince años y nos hemos dado cuenta que cuando las células están en contacto con ellos pierden su capacidad funcional y no solo eso sino que se destruye prácticamente, y lo más importante, son antinutrientes, venenos que activan los códigos débiles de nuestro cuerpo, es decir, activan nuestras enfermedades según han sido codificadas en debilidades dentro de nuestro cuerpo. Nosotros enfermamos solo porque se crea el ambiente necesario para que esas células que nacieron débiles disparen su condición. Si ese ambiente es retirado, toda enfermedad, sin importar cuál, regenera por completo.

– ¿Puede puntualizar los efectos negativos de ellos?

– Lo más importante de estos monstruos que se pueda puntualizar lo hemos catalogado en nueve:

1) El ser humano: un ser humano es capaz de destruir todo poder celular sin tener conciencia ya que lamentablemente lo han industrializado y ha separado la relación entre su poder regenerativo y él ya que han convertido al ser humano en un ser adicto que no piensa, no razona, que ni siquiera lee porque si leyera la etiqueta de un refresco supiera que tiene cinco venenos…

2) El azúcar: un veneno tan ácido y nocivo que destruye y quema a todos los tejidos. Puedes ver en un pie diabético como hueso, piel, nervios, vasos sanguíneos arteriales, venosos, músculo, terminaciones nerviosas; todos son comidos por completo por el azúcar. Pero eso no solo le pasa a un pie diabético, le está pasando a toda la población. Todas las enfermedades que tiene una población industrializada tienen como el origen el azúcar porque activan un gen débil con el cual hayas nacido.

3) Todos lo que es harina de trigo

4) Quesos y lácteos

5) Café

6) Quemados y tostados

7) Aditivos químicos y colorantes

8) Grasas saturadas: en el sistema se usan millones de grasas para untar sabor y hacer adictas a las personas. Por ejemplo un helado hecho con crema de leche pura, degradables con azúcar mataría a cualquier célula.

9) Farmacología, alcohol y tabaco. Estos son los nueve monstruos que activan los genes de enfermedad en nuestro cuerpo.

– ¿Qué argumentos dar para desmontar el engaño de la población al pensar en lo bueno y saludable de consumir los «monstruos» especialmente los lácteos?

– Cada animal sobre la faz de la Tierra sabe cuál es la leche que le conviene a su sistema digestivo. Nunca verás a una burra, a una perra o a una leona mamarle la teta a otro animal. No, cada animal sabe que un sistema digestivo está adaptado a cada leche. Para poder digerir la leche de vaca se requieren cuatro estómagos como los del becerro y ninguna ciencia ha podido investigar qué pasa con esa cantidad de aminoácidos, coágulos de grasas y degradables porque son los que originan todo tipo de cáncer, fibromas, miomas, lipomas y toda cicatrización anormal del cuerpo y todo tipo de cáncer tiene su origen en los lácteos y el azúcar. Si retiras los lácteos y el azúcar no existiría el cáncer en nuestra población, no existiría ningún elemento que active nuestros genes débiles. Todo tipo de cáncer desaparecería.

Un nuevo modelo económico y educativo

Elena de White, afamada escritora norteamericana por sus mensajes inspirados, registró en su libro Consejos sobre el Régimen Alimenticio. «El trabajar la tierra es una de las mejores ocupaciones, que pone en actividad a los músculos y da reposo a la mente. El estudio en materia de agricultura debe ser el ABC de la educación dada en nuestras escuelas. Esta es precisamente la primera tarea que debiera iniciarse».

Con este plan no solo se fortalece el cuerpo humano; además se promueve la activación de la agricultura familiar y urbana como un motor para el impulso económico en Venezuela. Así, la agricultura resulta ser una actividad productiva no solo en lo económico, pues «se convierte en una herramienta de integración familiar, facilitadora de conocimientos integrales al aplicarse como un eje transversal del aprendizaje», tal como lo explica la licenciada Fanny Cordero, docente encargada del huerto de la Unidad Educativa Guillermo Miller, ubicada en el municipio San Francisco.

En tal sentido, los artículos más escasos en Venezuela dan paso a la adopción de un nuevo modelo no solo de alimentación sino económico y de hábitos de vida que revolucionen el todo del ser. Por ello, la situación de escasez vivida es una ocasión coyuntural, divinamente planificada, para pasar de la cultura consumista de los productos más publicitados, a una de conciencia sanadora donde prevalezca la salud y no la rutina mecánica de «nutrición» impuesta por poderes económicos.

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