Estados Unidos los deporta y quién los recibe

Conozca los países que no esperan a sus deportados con los brazos abiertos

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9 de marzo, 2017 - 9:15 am
Con información de: BBC Mundo

De todo lo que ha hecho desde que llegó a la Casa Blanca el presidente de EE UU, Donald Trump, lo que más polémica ha generado han sido los asuntos relacionados con inmigración, deportaciones y la situación de los criminales extranjeros

Foto: Agencias

Durante los ocho años de gobierno de Barack Obama se deportaron a más de 2,2 millones de personas: los críticos lo llamaban «deportador en jefe».
Es solo que las deportaciones se pueden arreciar con Trump pues es una de sus banderas gubernamentales, de hecho solo hasta el pasado 5 de marzo, la ciudad de México recibió a más de 500 nacionales deportados desde Estados Unidos desde que inició la era Trump.

Pero se firman políticas migratorias que resuelven sacar de un país a los ilegales y luego que pasa con ellos sobre todo cuándo hay países que se niegan a recibirlos de regreso.

Por criminales
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) señala a 23 países de ser recalcitrantes, pues o «se rehúsan o son no-cooperativos» a la hora de aceptar el regreso de nacionales deportados.

Entre ellos destacan China, India, Cuba, Haití y Afganistán, cuyos naturales representan casi un cuarto del millón de personas que tienen órdenes de deportación.
David Bier, del Instituto Cato de Washington y experto en temas de migración, cree que es una excusa. «Países como China e India quieren evitar recibir en sus países a personas que han sido procesadas como criminales y deportadas por Estados Unidos, por eso se han demorado en diligenciar estos casos», le dijo a BBC Mundo.

Los indocumentados
Y es que la principal razón que esgrimen los países «no-cooperantes» con la política de deportación de EE UU es la falta de documentos que prueben de manera conclusiva la nacionalidad de la persona que deportan.

Zhu Haiquan, vocera de la embajada de China en Estados Unidos, le dijo a The New York Times que su gobierno está trabajando con EE UU para agilizar el proceso de deportación de los connacionales afectados, pero que debe primero certificar que el deportado es un ciudadano chino.

«Nos adherimos al derecho de primero verificar y recién después repatriar», señaló la vocera.

«Es una justificación. No ves al gobierno chino rechazando a científicos o a personas con un doctorado. Pero creo que con la agresividad que este gobierno está afrontando este tema, van a terminar siendo aceptadas en sus países de origen», señaló Bier.

Caso emblemático
El mismo argumento ha sido sostenido por otros gobiernos. Por ejemplo, en 2012 Haití se negó a recibir a Jean Jacques, un inmigrante de ese país que acababa de cumplir una condena por el intento de asesinato de un ciudadano estadounidense.

La razón que dio Haití para negarle el acceso al país fue en esa línea: el gobierno de EE UU nunca pudo probar la nacionalidad haitiana de Jacques.
Jacques quedó en libertad en 2012, debido a resolución de la Corte Suprema de 2001 que señala que no se puede retener a una persona indocumentada por más de 180 días si su país de origen no lo recibe.
«Estas personas quedan en un limbo legal: aunque pueden circular por EE UU, no reciben ningún estatus, ni mucho menos la ciudadanía», explicó Bier.

Estos son los países que se niegan a aceptar de vuelta a los suyos:

Afganistán, Argelia, Burundi, Cabo Verde, China, Cuba, Eritrea, Gambia, Ghana, Guinea, India, Irán, Irak, Costa de Marfil, Liberia, Libia, Malí, Mauritana; Marruecos, Sierra Leona, Somalia, Sudan del Sur y Zimbague.

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