La lactancia materna exclusiva es lo mejor para los bebés hasta los seis meses de vida

Amamantar es un acto de amor y de coraje por los hijos

mujer-amamantando
18 de marzo, 2017 - 4:06 pm
Delsy Fernández / [email protected]

Amamantar a tu bebé es una experiencia que va cargada de amor, es un sentimiento que solo las mujeres podemos sentir. El contacto con tu hijo es maravilloso

Foto: Delsy Fernández/ Agencias

Maracaibo – ¡Basta de los mitos que las abuelitas de los tiempos de María Castaña repiten cada vez que llega un nuevo integrante a la familia!, los tiempos han cambiado, los estudios han avanzado y hoy en día una buena madre debe entender de una vez por todas que la lactancia materna exclusiva (LME) es hasta los seis meses de vida del bebé, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para luego iniciar con un proceso de alimentación complementaria, que aportará los nutrientes necesarios para la buena alimentación del niño.

La leche materna durante los primeros seis meses de vida del lactante es fundamental para su buen desarrollo, existe mucho desconocimiento acerca del tema, pues muchas mujeres, influenciadas por sus madres, abuelitas y «opinólogos» del tema, se dejan influenciar sin hacerle caso a su instinto maternal, especialmente las primerizas que cometen errores propios del hecho.

Amamantar a un bebé no solo cubre la necesidad de alimentación, el contacto piel a piel con el niño fortalece vínculos entre la madre y su hijo. Quienes son madres pueden dar fe de esto, pues es un sentimiento único que solo una mamá puede sentir y describir.

La leche materna protege a los niños de malnutrición, obesidad, enfermedades y contagios de las mismas. La mejor decisión que una madre puede hacer es alimentar a su hijo con leche materna exclusivamente hasta los seis meses y a partir de ese tiempo complementar su alimentación según las especificaciones del pediatra.

¡Solo leche materna!
Ese es el único alimento que necesita el bebé, para la pediatra puericultora Mayerling Bracho, jefa de pediatría del Hospital Noriega Trigo de la ciudad de San Francisco, egresada de la Universidad del Zulia, el recién nacido no necesita otro alimento que no sea la leche de su mamá. «Incluso el lactante no necesita ni siquiera agua en los primeros seis meses de vida, pues la leche materna aporta todos los nutrientes necesarios para esa etapa del crecimiento».

Producción de la leche
Para la experta en el tema, es totalmente falso que el consumo de alimentos como avenas, fibras, harinas u otros alimentos haga que el consumo de leche aumente. Para Bracho el secreto en que la producción de leche vaya en ascenso es «a mayor succión, mayor producción de lechita».

Muchas madres tienen temor al amamantar por el dolor que se produce en los pezones –mayormente cuando son primerizas–, porque piensan que los senos perderán su forma y por ende caerán, porque les da pena o porque en el más desgraciado caso, no quieren estar atadas a horarios que les impide llevar su vida como lo era antes de dar a luz.

Mitos y creencias de la lactancia
La OMS recomienda que hasta los 180 días se empiece a dar a los lactantes alimentos complementarios, además de leche materna: 2-3 veces al día entre los 6 y 8 meses de edad, y 3 veces al día más un refrigerio nutritivo de los 9 a los 11 meses. Entre los 12 y los 24 meses, deben dárseles tres comidas y pueden ofrecérsele otros dos refrigerios nutritivos, si lo desean. Los alimentos deben ser adecuados, es decir, que proporcionen suficiente energía, proteínas y micronutrientes para cubrir las necesidades nutricionales del niño en crecimiento.

De los beneficios de dar el pecho al bebé ya hay suficiente consenso en la comunidad científica. Hasta tal punto que la OMS recomienda hacerlo hasta los 2 años del nacimiento del niño.

Semana de la lactancia materna
Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinados a fomentar la lactancia materna, o natural, y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.

El desconocimiento del tema ha llevado a muchas madres a suspenderle «la teta» a sus hijos, aunque también ha influido el estrés que representa alimentar a un niño cada tres horas, los dolores de espalda, las noches sin dormir o suspender todas las actividades de costumbre porque ahora se tiene una nueva responsabilidad.

Lo cierto del caso es que la decisión de amamantar a tu bebé, bien sea de manera exclusiva durante sus seis primeros meses de vida o hasta los dos años de edad, es una decisión que solo debe tomar la madre en consenso con su pareja, debemos evitar opiniones de terceros, cada cabeza es un mundo y el proceso –principalmente de madre primeriza– debes vivirlo a tu manera, siguiendo tu instinto y viviendo cada etapa al máximo. Los niños crecen demasiado rápido. El mejor de los consejos es –así suene contradictorio– disfrutar cada trasnocho, cada desvelo, cada cansancio y cada equivocación.

Por algo Dios nos ha escogido para llevar en nuestro vientre otra vida, él sabe que las mujeres estamos preparadas para ser unas «súper mamás».

¡Qué viva la teta!
En varios países, a manera de incentivar a las madres a amamantar a sus hijos, se ha organizado un evento al cual han llamado «La Tetada», que consta de congregar a las madres con sus bebés en cualquier espacio público para alimentarlos sin pena y sin vergüenza.
Resulta despreciable que muchas personas vean grotesco o hasta vulgar cuando una mami se saca el pecho en un lugar público para amamantar a su bebé, pero ¿por qué no nos detenemos a pensar un segundo en algunas mujeres que para bañarse en una playa o piscina utilizan un diminuto bikini?, para reflexionar.

Señores, recuerden que los bebés no conocen de tiempos ni de horarios, simplemente son bebés y hay que atender sus necesidades donde sea, a la hora que ellos quieran. Por eso ¡Qué viva la teta!

Palabras clave
,

Comente