Venezolanos se las ingenian para combatir el «chik»

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18 de octubre, 2014 - 12:40 pm
Redacción Diario Qué Pasa

 

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Desde repelentes caseros hechos con especias, hasta abatizaciones con eucalipto, los trucos para combatir los zancudos se han vuelto cada vez más tradicionales.

«No mija, que va. Yo no me dejo picar por el bichito ese. Menos mal  que unos vecinos tienen una mata de eucalipto y con las hojas hervidas fumigamos la casa», narró el señor Juan Hernández.

Y es que el virus del chikungunya está haciendo estragos en la población zuliana. Y como buenos zulianos, la inventiva no se ha hecho esperar a la hora de combatirlo ante la escasez de repelentes comerciales.

Las campañas de fumigación por parte de los organismos gubernamentales de salud no han podido llegar a todos los sectores, y aunado a ello, nada se hace con nebulizar si la abatización no es cumplida.

Nebulizar y abatizar no es lo mismo. Lo primero es aplicar elementos químicos en forma de vapor o «nube» para eliminar los mosquitos; mientras que lo segundo es la aplicación de un producto, también química, en los depósitos de agua para impedir el desarrollo de los huevos y larvas del zancudo.

El señor Hernández explica que con el eucalipto, aunado al uso de ventiladores y mosquiteros «por si acaso» ha logrado medio combatir la situación. ¿La receta? Se hierven 250 gramos de hojas de eucalipto en un litro de agua por 45 minutos, aún caliente, el agua se vierte en las zonas húmedas de la casa y, sobre todo, en los marcos de las puertas y las ventanas.

Cabimas no se escapa

«Tengo miedo. Me duele todo. En casa somos tres adultos mayores y lo que hemos optado es por tomar complejo de vitamina B, ácido fólico, vitamina C y el acetaminofén. En mi calle fumigaron en una casa y solo porque uno de ellos trabaja en la alcaldía. Es injusto», fue lo único que Candelaria Romero pudo comentar.

La señora ha optado por mantener las luces apagadas durante la noche, evita vestir de colores oscuros y aunque a veces apriete el calor típico de Cabimas, trata de cubrirse piernas y brazos con ropa larga.

Debido a diversas condiciones médicas de los tres habitantes de la residencia Romero, la casa no se puede fumigar con insecticida comercial, tampoco pueden usar repelente en espiral, y de paso el repelente corporal también comercial no lo consiguen por ninguna parte.

«Hemos tenido que acudir a los remedios caseros. Hacemos un té con los cogollitos de mango y le ponemos canela», dice la señora recordando las recomendaciones de las abuelas cuando de dolores en el cuerpo se trata.

Ingredientes caseros

Como la señora Romero hay cientos y cientos de personas afectadas por la proliferación de zancudos, y ante el temor de ser contagiados con la ya muy famosa chikungunya, echan mano de lo que encuentran en casa para espantar a los molestos y hasta peligrosos mosquitos.

Algunos optan por quemar trozos de cartón de huevo, otros acuden a las velas e inciensos de citronela. También hay quien se unta vitamina E en el cuerpo, o mezcla el ingrediente con alguna crema corporal.

La ausencia de repelentes en el mercado y la ventaja del internet en casa han dado un giro circunstancial a la creatividad.

El más recurrente de los trucos ha sido el de la mezcla de champú para niños, un litro de agua y 30 clavitos de olor para realizar una infusión que hay que colar y luego usar como repelente para los más pequeños de la casa.

En el caso de los adultos se maceran 100 gramos de clavos de olor enteros en medio litro de alcohol durante cuatro días; esto se remueve en las mañanas y en la tarde. Al quinto día se agregan 100 mililitros de aceite para bebés o de almendras.

Lo esencial para ambos casos ha sido la prevención. Tener presente que el uso de acetaminofén y no el de ibuprofeno ha sido clave. Ambos casos manifestaron que se han mantenido informados, y la señora Romero manifestó que descartó el dengue con un examen médico.

Ella, la malvada

El agente transmisor de la enfermedad es la hembra del zancudo aedes tanto en su variedad más conocida en Venezuela, la aegypti, como la albopictus; esta última es más propia de climas templados e incluso fríos, sin embargo, esto no ha sido limitante para encontrarlo en África, Asia y algunas partes de América. Mientras, el aegypti es típico de las zonas subtropicales como nuestro país. Es importante recordar que la transmisión se realiza de persona a persona sólo a través de la picada del mosquito infectado. Es decir, si una persona enferma es picada por una hembra del mosquito, y esta posteriormente pica a otra persona sana, la transmisión es efectiva.

Atentos a las señales

Se ha generalizado que la sintomatología del virus de chinkungunya se caracteriza por los fuertes dolores en las articulaciones y tendones, fiebre alta (39° y 40°) y una erupción cutánea en tronco de vez en cuando en brazos-manos y piernas-pies, afectando de manera más fuerte a los recién nacidos y a los ancianos. Sin embargo, hay casos que también presentan fotofobia leve —sensibilidad a las luces fuertes—, conjuntivitis, nauseas, pérdida parcial del gusto, dolor de cabeza. El período de incubación de la enfermedad oscila entre los tres y los diez días, pero según reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hay que desestimar el día uno y los días 13 a 15 después de la picadura. De allí en adelante —desarrollo de la enfermedad— puede durar entre dos y 12 días. La erupción cutánea es muy parecida a un brote de rubeola, no se presenta como ronchas o las típicas picadas, y tampoco se observan pústulas.

Miranda se suma

El personal médico y epidemiológico del Hospital Hugo Parra León (HHPL), capacitó a personal de la Alcaldía de Miranda y consejos comunales sobre los síntomas y consecuencias del dengue y chihungunya  así como los métodos para evitar la proliferación del zancudo trasmisor.

La capacitación estuvo a cargo de la Doctora Nexalis Morales, epidemióloga del municipio.

Morales explicó que «el zancudo vuela alrededor de 100 metros de distancia, hasta 500 metros, esto si hay brisa, por lo que se recomienda usar mosquiteros cuando hay un paciente con dengue en los hogares y así evitar que el mosquito le pique a la persona infectada y a otra sana»,  dijo.

Además hizo un llamado a los consejos comunales a llevar al HHPL el reporte de las casas donde se aplicó abate en los envases, ya que de lo contrario la secretaria regional de salud no enviará bactericida.

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