María Gabriela: la embajadora que Chávez esculpió a su imagen y semejanza

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16 de agosto, 2014 - 2:01 pm
Redacción Diario Qué Pasa


En estricto documento de identidad, se llama María Gabriela Chávez Colmenares, nació el 12 de marzo de 1980, estado civil soltera y tiene una hija adolescente.

“Con el compromiso en el alma y con el alma empeñada en el compromiso. Llevando siempre en el pecho el amor por Venezuela y la fuerza para alzar la voz por las causas justas, como nos enseñó nuestro gigante con su ejemplo. Gracias por el apoyo y la confianza. Sigamos siempre adelante”.

María Gabriela Chávez, embajadora alterna ante la ONU

La hija del fallecido presidente Hugo Chávez, María Gabriela Chávez,  fue designada el pasado miércoles como embajadora alterna ante las Naciones Unidas, tal como lo anunció el canciller Elías Jaua en un evento de respaldo a Palestina en el conflicto con Israel.

«El presidente Nicolás Maduro (…) ha designado a María Gabriela Chávez como embajadora alterna ante las Naciones Unidas», dijo Jaua.

«Con el compromiso en el alma y con el alma empeñada en el compromiso. Llevando siempre en el pecho el amor por Venezuela y la fuerza para alzar la voz por las causas justas, como nos enseñó nuestro gigante con su ejemplo. Gracias por el apoyo y la confianza. Sigamos siempre adelante», escribió ella en su cuenta de Instagram, la única declaración «oficial» que ha dado tras su designación.

¿Pero quién es la mujer detrás del cargo? En estricto documento de identidad, se llama María Gabriela Chávez Colmenares, nació el 12 de marzo de 1980, estado civil soltera y tiene una hija adolescente.

Ejerce su derecho al voto en el liceo Manuel Palacios Fajardo en el 23 de Enero —el mismo centro donde votaba su papá— el buscador de Facebook no la encuentra, y siempre estuvo sentada a la derecha —¿o a la izquierda?— del padre en los momentos importantes.

María Gabriela Chávez Colmenares era la hija consentida del presidente Hugo Chávez, su más fiel seguidora y defensora, su primera dama en los actos oficiales cuando él ya era divorciado, el pilar de su círculo íntimo y su mejor alumna en la construcción de poder.

Cuando el 12 de abril de 2002 los militares anunciaron que el presidente había «renunciado» y lo llevaron a la base de Fuerte Tiuna, Chávez llamó por teléfono, antes que a cualquiera de sus familiares o colaboradores más cercanos, a María Gabriela. «Me tienen preso. Yo no he renunciado», le dijo. Y ella se puso en contacto con varios periodistas para que le anunciaran al mundo «lo que en realidad estaba pasando: un golpe de Estado».

Por eso el líder cubano Fidel Castro le dice «la heroína». Incluso, ante la enfermedad y el posterior fallecimiento de su padre y aprovechando su exposición mediática, se llegó a decir que podía ser candidata a la Presidencia de la República.

Su vida personal

Es la hija menor que Hugo Chávez tuvo con su primera esposa, Nancy Colmenares, una profesora de primaria. Aunque no ha ejercido formalmente la profesión, estudió Comunicación Social en la Universidad Bolivariana de Venezuela, donde se graduó como técnico superior universitario en Producción de Medios.

A diferencia de sus hermanos (Rosa Virginia y Hugo) y de su media hermana Rosinés, ella no duda en hacer públicos sus comentarios sentimentales y políticos en las redes sociales. En Twitter, donde tiene 966.287 seguidores, expresa la admiración a su difunto padre («mi gigante»), se comunica con sus amigos, lanza mensajes de superación personal, publica fotos de sus viajes o de los conciertos a los que asiste, cuenta sus incidentes cotidianos, responde a las críticas (personales o antichavistas), hace público el cariño hacia su familia y envía mensajes de amor.

Tuvo una relación con Pablo Sepúlveda Allende, nieto del expresidente chileno Salvador Allende. Fue el propio Hugo Chávez el que hizo con orgullo (y en directo) el anuncio oficial un domingo de mayo de 2009, durante la maratónica emisión de Aló, Presidente. «¡Pablo, médico chileno, compañero de María y nieto de Salvador Allende!», exclamó Chávez en medio del programa.

Incluso Pablo Sepúlveda se fue a vivir durante un tiempo con María Gabriela a La Casona, la residencia presidencial de Venezuela, mientras era uno de los médicos de Barrio Adentro.

Posteriormente se le relacionó sentimentalmente con el actor Manuel «Coco» Sosa, luego que ella misma hiciera pública a través de las redes sociales la cercanía entre ambos. Sin embargo, tiempo después él mismo, en declaraciones a la prensa, negó que hubieran sido «novios» y le adjudicó esa matriz al interés de la prensa rosa en generar polémicas.

Su presencia política

María Gabriela fue la compañera de su padre en viajes y actos formales. Analistas creen que el hoy difunto presidente buscaba suavizar su propia imagen y reforzar su papel de buen jefe de familia. Hugo Chávez la llamaba «María»; a veces, «mi María».

El mandatario colombiano, Álvaro Uribe, en la reunión para la constitución de la Unión de Naciones del Sur, en Brasil, se refirió a ella como «la niñita del presidente Chávez». El músico español Joaquín Sabina se ahorró el diminutivo uribista y le dijo «la niña del presidente». Fidel Castro la bautizó como «la heroína». Marisabel Rodríguez, exesposa de Chávez, la valora como «la defensora de su papá». En los foros de internet van más lejos: «La sucesora de Chávez».

«Es una niña orgullosa de su papá. Ambas lo son, pero ella ha sido su defensora porque es, como le decía su papá, más ‹disposicionera›. Siempre fue muy cercana y se identifica con él de muchísimas maneras. Es una especie de continuación de él; creo que ella tiene el sueño interno de serlo. Ella tendrá ya largas horas de vuelo de conversaciones con Fidel, lo admira muchísimo», declaró Marisabel Rodríguez a una publicación del estado Lara.

Desde el comienzo de la enfermedad de Chávez en junio del 2011, María Gabriela se convirtió en una constante en todos sus viajes desde y hacia Cuba. Ella estuvo a su lado cuando por primera vez le pidió a la Asamblea Nacional permiso para viajar a La Habana y recibir tratamiento, lo acompañó en casi todos los viajes que hizo a la isla, y en todos los discursos importantes que dio como un líder «convaleciente».

Mucho más allá de que siempre fueron unidos, los retos a los que su padre se enfrentó durante su enfermedad creó, sin duda, un vínculo inquebrantable entre ellos. Con el tiempo, ella se fue transformando en la confidente más cercana de Chávez. Como resultado de ello, nacieron los rumores de que Chávez la estaba preparando para que tomara su lugar.

María Gabriela no tiene antecedentes en movimientos revolucionarios o de izquierda y no ejerce un cargo importante en el PSUV.

Compromiso de sangre

Por ocupar el rol de primera dama en Venezuela, algunos medios venezolanos la compararon con Zulemita Menem, en Argentina, y con Keiko Fujimori, en Perú. Y aunque poco tiene en común con sus referentes latinoamericanas, María Gabriela Chávez Colmenares sí comparte, como ellas, un entrañable vínculo con su padre, Hugo Chávez, a quien describe como «un hombre grande, más allá de todas las cosas».

En un artículo publicado en 2002 por el portal aporrea.org, María Gabriela escribió, refiriéndose a su padre: «Él me enseñó sencillamente a amar. Él me enseñó que la vida puede resultar un poco dura y hasta injusta, pero que a pesar de mil adversidades hay que luchar por alcanzar nuestras metas (…) Tengan por seguro que, pase lo que pase, aquí estoy y aquí estaré para continuar su lucha, que es la misma lucha de nuestro Simón (…) Por todo esto, reitero mi compromiso, con Venezuela, con mi padre, con mi hija y conmigo misma, de continuar en la pelea, pero en una pelea llena de amor. Y así como mi padre es un soldado, yo también quiero serlo, y lo somos,  somos soldados de amor y de justicia (…) Yo, María Gabriela Chávez Colmenares, le grito al mundo que me siento plenamente orgullosa de ser un pedacito de ese hombre maravilloso. Sí, me siento feliz de tener un padre que me enseña los valores más hermosos del mundo».

María Gabriela tiene largas horas de vuelo de conversaciones con Fidel y lo admira muchísimo

Fotos: Instagram María Gabriela Chávez

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