Decreto 1606 pone en riesgo a la Sierra de Perijá

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18 de mayo, 2015 - 4:21 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Esta explotación traería consigo problemas ambientales que afectarían a los ríos Socuy, Maché y Cachirí

Foto: Agencias

La explotación de carbón contribuye al calentamiento global; genera enfermedades bronco-pulmonares, afecciones en la piel y ojos, malformaciones congénitas y la muerte

Maracaibo — Desde el pasado 10 de febrero de 2015 fue publicado en la Gaceta Oficial N° 40.599, el decreto presidencial N° 1606 mediante el cual se da luz verde a la intensificación de la explotación del carbón en la Sierra del Perijá; el mismo le otorga plena libertad a la empresa china Sinohydro, para la explotación de 24.192 hectáreas de carbón por unos 30 años en la zona noroccidental de este pulmón natural del continente suramericano.

Para los ambientalistas, este proyecto comercial originaría la contaminación, deforestación y extinción de la biodiversidad de los ríos Socuy, Maché y Cachirí de la Sierra de Perijá, afluentes que surten los embalses Manuelote y Tulé, que a su vez son los que generan el agua potable que se distribuye en cinco municipios del estado Zulia, a saber; Maracaibo, Mara, Guajira, Jesús Enrique Lossada y San Francisco.

Diversos académicos se han pronunciado a propósito de la firma de este controversial decreto que, al parecer, ha pasado «por debajo de la mesa» para la colectividad.

Ecologistas

Nicanor Cifuentes, biólogo y profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela, indicó los argumentos que poseen muchos de los hombres y mujeres de los diversos colectivos ambientalistas que se denominan revolucionarios y ecosocialistas, para oponerse a que se realice este crimen contra la naturaleza.

En primer término, critican las razones que se dan para la aprobación de la ampliación de la explotación del carbón, pues «se escudan en que, gracias a este proyecto, se podrán generar un total de mil megavatios con las plantas carboeléctricas», lo que vendrían a aliviar el problema de consumo eléctrico que posee la región zuliana.

«¿A qué costo se generaría esto?, pues a un costo elevadísimo, ya hay que desplazar a la población wayúu que vive en el municipio Mara, que aunque no viven en el decretado parque nacional Sierra de Perijá, sí viven en lo que pertenece al ecosistema de la Sierra de Perijá», enfatizó Cifuentes.

Estas comunidades que habitan la parroquia Marco Sergio Godoy, están constituidas por más de cien familias, que son agricultores ecológicos y que tienen  propuestas de ecoturísticas reales.

Lo peor es que no le han consultado nada, pasando por encima de la Constitución y del llamado que desde el Gobierno nacional se ha emanado que indica que se debe tener en cuenta lo que pide el Poder Popular.

Ecosocialismo

Para Cifuentes, cuesta creer que un gobierno que se califica como ecosocialista, en pleno siglo XXI apueste a este tipo de energía que lleva consigo la extinción de fauna y flora en vez de apostar por la energía eólica que puede generar 10 mil megavatios, diez veces más de lo esperado por el carbón y sin efectos al ecosistema.

«Lo más grave es que se contempla desviar el río Socuy, lo que cambiaría por completo la calidad del agua pues no tendría la biodiversidad de su afluente, además de que este es el río madre que nutre a los embalses Manuelote y Tulé, entonces tendríamos energía pero no tendríamos agua, algo que afectaría tanto a esta generación como a las futuras con consecuencias dañinas incalculables», aclara.

Una comisión que se formó previa reunión con el gobernador del Zulia, Francisco Arias Cardenas, elaboró un informe de 14 páginas para indicar lo dañino de este decreto, el mismo no fue recibido por el primer mandatario regional, sino por la Secretaría de Despacho luego de varios intentos, dijo Cifuentes, resaltando que están agotando las instancias en la región y en el Ministerio de Energía, antes de llegarle al presidente Maduro, de quien asegura fue mal asesorado para firmarlo, aseguró Cifuentes.

Productores

Por su parte, Jorge Prado, vicepresidente de la Confederación Nacional de Ganaderos de Venezuela, expresó su preocupación  por este decreto presidencial que pone en riesgo al ecosistema de todo el estado Zulia.

«Creo que se debe revisar hasta qué punto es conveniente que se mantenga este decreto, pues en este momento se encuentran gravemente afectadas las cuencas de los ríos La Palma, Apón, Santa Ana y Agua Hedionda, y esto es producto de lo que han realizado en la represa de El Diluvio, donde se han deforestado más de 3 mil hectáreas, lo que ha traído como consecuencia el aumento del verano, y la sequía de estos ríos vitales para la vida en los municipios Machiques y Rosario de Perijá», indicó Prado.

Para el productor agropecuario «se le debe meter la lupa al patrón de explotación del carbón, para sopesar si vale la pena acabar con el medio ambiente, por las razones humanas que sean, cuando estas prácticas ya están desechadas en los países desarrollados».

«Llevamos 15 años deforestando zonas vitales en toda Venezuela y a la par se dice que es un gobierno ecosocialista», sentenció.

Chávez dijo que no

Chávez, 2007: «Entonces, resulta que van quedando subproductos, uno de ellos: carbón. ¡Carbón de gran calidad! Además un carbón, fíjense en la importancia de este carbón, porque yo, cuando me puse a estudiar y fui allá a verlo con mis propios ojos el tema del carbón de la Guajira, yo mandé a parar eso, ¿por qué?, porque para sacar ese carbón hay que tumbar no sé cuántas hectáreas… miles… de bosques ¡¡¡no, no, no, no!. Entre el bosque y el carbón, me quedo con el bosque, con el río, el ambiente ¡qué se quede ese carbón allá abajo!».

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