El Lago será la autopista de San Francisco para Vivir Bien

1104_16Montoya copy
5 de diciembre, 2013 - 4:04 pm
Redacción Diario Qué Pasa

San Francisco — El candidato de la Unidad Democrática en el municipio San Francisco, Julio Montoya presentó ayer lo que es su plan de gestión de resultar vencedor en las municipales del venidero 8 de diciembre.

Presentándose como un hijo del municipio sureño Montoya comenzó su alocución en el Centro Alepo Sirio. Sus palabras fueron dichas desde el corazón. «Este programa de gestión está inspirado en el hecho de haber compartido toda mi existencia con esta comunidad. Aquí he crecido, estudiado, jugado, luchado, he forjado mi familia, han nacido mis hijos y nietos, aquí vi partir a mi progenitor hacia los brazos del Padre, aquí vive mi madre. No soy un extraño, he emergido de sus propias entrañas, soy producto de San Francisco».

Montoya dijo que San Francisco merece y quiere vivir sin miedo, sin pobreza, en paz. «¡Sé que San Francisco quiere y merece Vivir Bien!».

Para ello el candidato detalló lo siguiente varios ejes de acción:

Vivir sin miedo

– El rescate y consolidación de Polisur y Bomberos del Sur, fortaleciendo su profesionalización y despolitización, además de la revisión de salarios y beneficios, entre ellos el seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad.
– Plan Luz del Catatumbo: Consiste en la creación de espacios públicos con capacidad de ofrecer a la comunidad áreas  para  actividades recreativas y productivas, con todas las condiciones policiales que garanticen la tan anhelada seguridad ciudadana.

El plan operará a tres niveles: comunitario (Centella del Catatumbo), municipal (Relámpago del Catatumbo) y parroquial (Rayo del Catatumbo).

Vivir sin pobreza

Para ello propuso la creación del Instituto de Desarrollo Agrícola, Pecuario y Pesquero San Francisco de Asís para apoyar las iniciativas de producción de los hombres y mujeres del campo y del Lago mediante el rescate del cultivo de hortalizas (barbacoas) en el municipio, apoyo y consolidación del  sector productor de quesos y huevos en la zona,  fomento  de la pesca artesanal y la producción de camarones y cangrejos.

Consolidación de San Francisco como ciudad turística fomentando la creación de un gran bulevar a orillas del Lago, en este sentido se solicitará una ordenanza que prohíba construcciones en su ribera y dé un plazo de 15 años para que las existentes sean ubicadas en otros lugares del municipio.

Vivir en paz

Impulsar la Justicia de Paz, por medio de la cual  se promoverá la resolución pacífica de conflictos familiares y vecinales, se coadyuve a la prevención del consumo y tráfico de drogas. Esta acción implica el establecimiento de los jueces de Paz en el municipio

Vivir con servicios públicos eficientes
Refundar el transporte intra e interurbano a través de la creación de la red de Rutas de Transporte Urbano de San Francisco, conformada con  unidades autobuseras,  mejoramiento  de la red vial, actualización de la nomenclatura urbana, construcción de una moderna y eficiente Terminal de Pasajeros en el Km. 4 de la carretera a Perijá, fortalecer los servicios de agua, electricidad y cloacas.
Pero el eje fundamental de este proyecto es la creación de 5 rutas que lleguen a dos muelles ubicados a orillas del Lago y que servirán como terminales para unir San Francisco con Maracaibo. «El Lago será la autopista de San Francisco», explicó Montoya.

Vivir con educación y cultura
Creación de la ruta de transporte escolar gratuito,  plan de becas Monseñor Luis Guillermo Vílchez, esta última por ser «El Socio» el gran precursor de la educación en el municipio.

Vivir en una ciudad moderna y tecnológicamente amigable
Las ciudades modernas incorporan en la cotidianidad elementos tecnológicos de punta que facilitan y dignifican la vida de sus habitantes, con este fin se propone dotar a la ciudad de:
Pantallas en las paradas transporte público que indiquen la ruta y tiempo de llegada de las mismas, zonas WI-FI gratuitas, la red de cámaras de Cctv en los principales nodos de la ciudad que permita monitorear en tiempo real el estado del tráfico coordinado a la vez el envió de funcionarios, grúas gratuitas u otros requerimientos en corto tiempo, semáforos inteligentes conectados en red a una Central de Monitoreo, desde donde podrán ser reprogramados remotamente en caso de congestionamiento. 

Un candidato hogareño

El candidato Julio Montoya nos abrió las puertas de su casa en la Urbanización La Coromoto para que los lectores de QUÉ PASA conozcan, no al político sino al ser humano que escogió el camino de servir a otros mediante un apostolado distinto.

Nació el 25 de agosto de 1962 como el cuarto de cinco hermanos. Alba Maritza; César Alberto, Diácono de la iglesia y director del semanario La Grey; Marisela, TSU en Turismo y finalmente Raúl, sacerdote y presidente de la Asociación Venezolana de Educación Católica en el estado.

La primaria la estudió en el Colegio Guanipa. Sus pasos en el bachillerato los dio en el Liceo del Padre Vílchez, un hombre al que admiró profundamente y al que le debe parte de esa vocación de servicio al municipio, «yo lo llamó el primer alcalde de San Francisco», dice con orgullo.

Ese amor por la gaita y la cultura lo llevaron a emprender una cruzada para rescatar estos espacios en el municipio, lucha que se vio materializada en seis festivales de internacionales de teatro y uno de títeres
Esto lo hizo acompañado de una mujer que lleva a su lado 15 años. Una compañera de vida: Ilze de Montoya. Una dama que esconde en su sonrisa el refugio de Julio Montoya cuando desata las tempestades con sus denuncias, algo que le valió ser perseguida y acusada por presunta corrupción.

«Ellos pretenden acabar con mi familia y debilitarme, lo que no saben es que en esos momentos es cuando más nos unimos porque la familia es el núcleo y razón de ser», dice Montoya mientras toma de la mano a quien comparte con él tres hijos y dos nietos.

Todavía mantiene un paso ágil producto de las caminatas en los barrios, algo que comenzó hace 22 años con la fundación Gente Solidaria, algo que le ha permitido regalar sonrisas a través de juguetes.
También dice que tiene la disciplina de lo aprendido desde niño cuando jugó en la Pequeña Liga de Béisbol y en la Liga de Baloncesto donde se mantiene activo hasta hoy en la Liga Máster.

«Este es nuestro espacio. Es el lugar para hablar y ver el camino que hemos recorrido y el que nos falta por recorrer. El rincón que nos permite ver la repisa con las fotos de la familia y saber que nuestra lucha es por ellos». Con estas palabras Julio Montoya y su esposa nos despiden. La campaña llega a su fin, pero su historia…la siguen escribiendo.

Fotos: Cortesía Comando JM

Comente