Un nuevo ridículo internacional del secretario de la OEA

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18 de enero, 2016 - 5:53 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Agencias

Luis Almagro forma parte del plan de EE UU dirigido a desestabilizar al Gobierno, impugnar la decisión judicial, tratar de fomentar un levantamiento violento e impulsar un golpe en Venezuela. La derrota en la AN es más de EE UU que de la oposición…

Estados Unidos llamó a los países latinoamericanos «a expresarse abiertamente a favor de la democracia en Venezuela» y abogó de nuevo «por el respeto» a la mayoría opositora en el Legislativo, como si fuera el gobierno quien desacata los dictados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y no esa mayoría que pretende dar un golpe de Estado desde el Parlamento; como lo ha sostenido en múltiples oportunidades ese viejo delfín del departamento de estado (USA) Ramos Allup. Dice AFP que un funcionario no identificado de dicho departamento expresó: «Seguimos apoyando al pueblo de Venezuela en su trabajo hacia un futuro democrático, pacífico y próspero… Alentamos a otros en la región a hablar en defensa de esos valores democráticos».

¿Y saben quién saltó de primero a obedecer las órdenes imperiales?, pues nada menos que el secretario general de la OEA, el chocarrero uruguayo Almagro, que no ahorró palabras en su nueva arremetida contra Venezuela.

El alto funcionario de la OEA nos amenazó con aplicarnos la «Carta Democrática», como lo traza el plan ya establecido, que develó imprudentemente el santanderista neogranadino Andrés Pastrana. Para Almagro es Nicolás Maduro quien valora el fraude de Amazonas y no el más alto tribunal venezolano. Almagro forma parte del plan estadounidense dirigido a desestabilizar al gobierno, impugnar la decisión judicial, tratar de fomentar un levantamiento violento e impulsar un golpe de Estado.

En una carta dirigida al Presidente venezolano, Almagro se atrevió a calificar como un «golpe directo a la voluntad del pueblo» la sentencia del Tribunal Supremo (TSJ). Y el tipo, que presume de ser abogado, desconoce la separación de poderes en un país de democracia presidencialista (no parlamentaria). Pero esa es la tarea que le asignaron desde la Casa Blanca y como un lacayo bien entrenado debe cumplirla a plenitud. Aunque Almagro, haciéndole honor a su ya conocida pereza mental, para ganar todas las indulgencias imperiales, sobreactúa en su representación.

La estrategia seleccionada por el departamento de estado (EE UU) se ha denominado «choque de poderes», y el martes la derecha se llevó su primer traspié.  El TSJ declaró que todos los actos de la Asamblea Nacional (AN)serán nulos mientras sigan juramentados los tres diputados opositores de Amazonas cuya elección fue cautelarmente suspendida por la sala electoral. Y el siguiente día la posición ultraanimada por la embajada de USA en Caracas y la directiva de la AN fue derrotada al acatar la decisión del máximo tribunal de Venezuela (TSJ) y con la capitulación cayeron Almagro, Rajoy, Pastrana y el sector extremista de la oposición.

Almagro y el «eje» de derrota en derrota

Frente al primer resbalón inesperado la oposición llamó a Washington y desde allí le sugirieron a Ramos que le pidieran a los tres diputados de Amazonas (MUD) que a mutuo propio solicitaran la desincorporación lo que no implicaría una decisión directa de Allup, y así se acataba aparentemente la decisión del TSJ. Pero esta posición por lo torpe no prosperó. Esto pudiera funcionar en Puerto Rico o en Honduras, pero ante un Estado independiente y observador de las leyes como Venezuela, es imposible. Eso queda para los lacayos… Y sucedió lo que sucedió. Una gigantesca derrota del primer golpe parlamentario.

Y, tanto la OEA como el eje Bogotá, Madrid, Miami hicieron el primer gran ridículo del año. El uruguayo Almagro, el colombiano Pastrana y el defenestrado gallego M. Rajoy quedaron locos y sin vista…

Por el momento, el «plan» se ha caído y el uruguayo Luis Almagro ha vuelto a meter la pata hasta más arriba de la rodilla. Y, además, ha quedado en evidencia. ¿O, no?

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Una pregunta que debemos hacernos según José Sant Roz: «¿Dónde c… en este mundo se ha visto indios de derecha? Bueno, esa mierda solo sucede… aquí en Venezuela, donde unos grandes carajos se encasquetan unas plumas, y usurpan las funciones sagradas de los indígenas. Cosas horribles de traición a lo nuestro en sus más profundas raíces».

Ramos Allup —luego de la patada institucional que le propinó el TSJ por bocón— declaró a Patricia Janiot (encargada por la CIA para la sección mediática de Venezuela), dijo que el futuro de nuestro país es muy negro. El medio (TV) que utiliza el presidente de la AN para dirigirse al país es CNN, y a la vez una especie de mecanismo que prepararía los escenarios por venir en Venezuela. No hay que olvidar que el medio preferido por la MUD como antes lo era Globovisión, es precisamente esa TV de la CIA, CNN.

Uno que hizo el ridículo —además de Almagro— fue el vicepresidente de la AN, un tal Calzadilla. Juró y perjuró que la sentencia del TSJ era inejecutable, que los 112 diputados de la MUD se mantendrían en la Asamblea, que jurídicamente no era aplicable la decisión judicial, que la inmunidad parlamentaria protegía a los pupilos de Guarulla y que la oposición no cedería ni un centímetro al chantaje del Gobierno… Una hora después sus palabras se las llevó el viento y el adecaje tuvo que aceptar la sentencia de la sala electoral del TSJ. Lecciones que da la vida…

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